Judiciales

Allanaron al hermano de Ginóbili por el derrumbe que dejó 13 muertos en Bahía Blanca

La Justicia allanó el domicilio de Leandro Ginóbili, imputado por estrago culposo, para secuestrar su teléfono celular en el marco de la investigación por la tragedia ocurrida en diciembre de 2023 en Bahía Blanca.

La investigación judicial por el derrumbe ocurrido el 16 de diciembre de 2023 en el club Bahiense del Norte, que provocó la muerte de 13 personas durante un temporal en Bahía Blanca, sumó en las últimas horas un nuevo avance. La Justicia allanó el domicilio de Leandro Ginóbili, presidente de la institución, con el objetivo de secuestrar y analizar su teléfono celular.

El procedimiento fue realizado por la DDI, por orden del fiscal Cristian Aguilar, quien busca acceder al contenido del dispositivo en el marco de la causa. Según trascendió, la medida apunta a profundizar líneas de investigación surgidas recientemente.

Ginóbili ya había declarado como imputado el pasado 10 de diciembre, en el marco de la causa en la que se lo acusa de estrago culposo, al considerar el fiscal que habría ignorado alertas que permitían anticipar el colapso del muro del gimnasio que se derrumbó durante el temporal.

Desde la defensa cuestionaron el allanamiento. El abogado Sebastián Cuevas señaló que el teléfono "fue abierto voluntariamente en la audiencia y exhibido sin ningún tipo de impedimento", y sostuvo que no se comprende el objetivo de la medida ni su justificación.

El avance de la causa se aceleró días atrás, cuando el fiscal Aguilar solicitó que los integrantes de la Comisión Directiva del club declararan de manera simultánea y exhibieran los chats correspondientes a las horas posteriores a la tragedia. De ese análisis surgieron audios y mensajes que, según fuentes del expediente, resultaron contradictorios y despertaron nuevas sospechas.

En particular, el fiscal detectó posibles contactos entre dirigentes del club y peritos oficiales que intervinieron en la investigación. Estas comunicaciones habrían ocurrido luego del primer informe pericial, que fue severo y cuestionó la construcción del gimnasio. Posteriormente, en marzo de 2024, se realizó una ampliación del peritaje -a cargo de los mismos profesionales- cuyo contenido resultó considerablemente más moderado.

La Fiscalía intenta reconstruir qué ocurrió entre ambos informes, por qué se modificó el enfoque técnico y qué motivó cambios que no estaban presentes en la evaluación inicial. Los chats incorporados recientemente al expediente reforzaron esas sospechas y derivaron en nuevas medidas de prueba, entre ellas el allanamiento al domicilio de Ginóbili.

En diálogo con el programa Bahía Hoy, que se emite por La Brújula 24, el abogado Jorge Otharán, representante de un familiar de una de las víctimas, calificó como "totalmente revelador" el material extraído de los teléfonos aportados por imputados y testigos. Sostuvo que, de confirmarse la información, podría tratarse de una situación de extrema gravedad dentro del proceso judicial.

Otharán señaló que de los audios y mensajes surgiría la posibilidad de contactos entre personas vinculadas a la Comisión Directiva del club y peritos oficiales mientras se elaboraban informes técnicos clave. "Lo que surge de los audios da a entender que eso fue lo que sucedió", afirmó, y advirtió que, de comprobarse, se estaría ante un intento de influir en los peritajes.

Además, comparó el informe preliminar del 18 de diciembre de 2023 con una ampliación realizada a fines de febrero de 2024 y sostuvo que el segundo resulta "más light". Remarcó, no obstante, que un nuevo peritaje realizado por especialistas oficiales de la Suprema Corte bonaerense volvió a ratificar conclusiones "contundentes y terminantes", lo que refuerza las sospechas que hoy investiga la Justicia.

La causa continúa en trámite y el análisis del teléfono secuestrado aparece como una pieza clave para determinar responsabilidades en una de las tragedias más graves ocurridas en Bahía Blanca en los últimos años.

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