Casa del horror en Esquel: la Fiscalía reveló que escuchaban gritos desesperados y el juez le dio 10 días de preventiva al acusado
Las investigadoras Cecilia Bagnato y Mónica Caveri brindaron detalles sobre las señales que alertaron a los vecinos antes del rescate de una mujer y sus tres hijos. Las ventanas estaban tapadas, los chicos no iban a la escuela y había actividad nocturna dentro de la vivienda. El hombre de 71 años permanece detenido por decisión judicial.
La denominada "casa del horror" de Esquel continúa bajo investigación y este viernes se conocieron nuevos detalles sobre las condiciones que llevaron a la Justicia a intervenir en una vivienda donde una mujer y sus tres hijos habrían permanecido sometidos a un prolongado aislamiento.
Durante una conferencia de prensa, la procuradora de Fiscalía Cecilia Bagnato y la funcionaria Mónica Caveri reconstruyeron las advertencias de los vecinos y explicaron las medidas adoptadas después del operativo realizado el jueves 22 de octubre.
También confirmaron que el juez José Luis Ennis declaró legal la detención del hombre de 71 años investigado, aunque redujo el plazo de prisión preventiva solicitado por el Ministerio Público Fiscal.
Las señales que alertaron a los vecinos
Según explicaron las representantes de Fiscalía, la intervención comenzó por las preocupaciones que generaba el funcionamiento cotidiano de la vivienda.
Los vecinos habían observado que las ventanas permanecían tapadas con telas o papeles, que los hijos de la pareja no asistían a la escuela y que prácticamente no mantenían contacto con otras personas del barrio.
También señalaron que las luces se encendían durante la noche y que la actividad de la familia parecía desarrollarse principalmente en horarios nocturnos.
Una de las circunstancias más alarmantes fueron los gritos que, según los testimonios reunidos, provenían del interior.
"Durante la noche se escuchaban gritos, gritos que eran de una mujer", explicaron durante la conferencia.
Las representantes del Ministerio Público Fiscal indicaron que se trataba de manifestaciones desesperadas que despertaron la preocupación de quienes vivían cerca de la propiedad.
Las denuncias derivaron en una serie de intervenciones institucionales que culminaron con el allanamiento del jueves.
Encontraron a la mujer y sus tres hijos
La investigación comenzó formalmente el 10 de octubre, cuando vecinos presentaron una denuncia por el aislamiento del grupo familiar.
Posteriormente, Policía Comunitaria y equipos especializados intentaron establecer contacto con las personas que vivían en el inmueble.
Ante las dificultades para acceder a la vivienda, se elaboró un informe de riesgo y se solicitó una medida judicial para inspeccionar el lugar.
Durante el allanamiento, los efectivos escucharon pedidos de auxilio y encontraron a los integrantes de la familia en distintos sectores de la propiedad.
La mujer y sus tres hijos fueron trasladados al hospital para su evaluación y asistencia.
La Fiscalía consideró que las circunstancias advertidas durante el procedimiento permitían sospechar la existencia de delitos en flagrancia y dispuso la detención del hombre investigado.
El juez acotó el pedido de prisión preventiva
Tras el procedimiento se realizó la audiencia de control de detención, en la que intervino el juez José Luis Ennis.
Las representantes del Ministerio Público Fiscal explicaron que solicitaron una medida de coerción para poder avanzar con las diligencias sin riesgos de interferencias en la investigación.
"Pedimos una medida de coerción, una prisión preventiva para poder trabajar tranquilos", señalaron durante la conferencia.
Sin embargo, el magistrado no concedió la totalidad del plazo solicitado.
"El juez lo acotó a un menor plazo", explicaron, aunque aclararon que ese período igualmente les permitirá realizar otras actuaciones.
Según la información difundida tras la audiencia, la prisión preventiva quedó establecida por diez días.
Se trata de una medida cautelar y no de una condena. La continuidad de la detención dependerá de las decisiones judiciales que se adopten a medida que avance la causa.
Investigan privación ilegítima de la libertad y abandono de persona
La investigación fue encuadrada provisoriamente bajo las figuras de abandono de persona agravado por el vínculo, en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad.
La Fiscalía busca determinar cuánto tiempo habría permanecido aislada la familia, cuáles fueron las condiciones de vida dentro del inmueble y qué consecuencias podrían haber sufrido sus integrantes.
Los organismos de protección y salud continúan interviniendo en la asistencia del grupo familiar.
Las autoridades mantienen bajo reserva los datos de las personas asistidas para garantizar su intimidad y evitar situaciones de revictimización.
El caso, que comenzó por la denuncia de vecinos preocupados por lo que sucedía dentro de la casa, continúa abierto y se esperan nuevas medidas durante los próximos diez días.








