Detuvieron a un sargento del Ejército Argentino por intentar cruzar con proyectiles de mortero
El militar de 39 años fue interceptado en el paso Los Libertadores. Alegó que "se olvidó" que las municiones pesadas estaban en el baúl de su auto. Quedó imputado por contrabando y tenencia ilegal de explosivos
Un control de rutina en el complejo fronterizo Los Libertadores terminó en un grave incidente diplomático y judicial este domingo. Un sargento del Ejército Argentino fue detenido por agentes de la Aduana chilena tras detectarse que transportaba material bélico de alto poder destructivo oculto en su vehículo particular.
El hallazgo
El operativo ocurrió alrededor de las 7:30 de la mañana, cuando el uniformado, identificado como C.D.M., intentaba ingresar al país trasandino desde Mendoza. Durante la inspección, un perro detector de la fuerza chilena marcó de forma insistente la zona trasera de un rodado. Al revisar el baúl, los inspectores hallaron una caja metálica verde con inscripciones militares que contenía dos proyectiles de mortero.
Al ser descubierto, el sargento de 39 años brindó una explicación que los investigadores calificaron como "insólita": aseguró que "se había olvidado" de que los explosivos estaban dentro de la caja metálica al momento de iniciar su viaje hacia Chile.
Imputación y medidas legales
El hecho activó de inmediato una alerta de seguridad nacional, movilizando al Juzgado de Garantía de Los Andes. El militar fue formalizado por los delitos de contrabando y tenencia ilegal de explosivos, dos figuras penales de extrema gravedad según la legislación chilena.
Pese a la magnitud de la carga, la jueza a cargo del caso dispuso que el sargento recupere su libertad, aunque bajo estrictas medidas cautelares:
Firma bimensual: Deberá presentarse ante la fiscalía de Los Andes.
Plazo de investigación: Se fijaron seis meses para determinar la procedencia de los proyectiles y la intencionalidad del cruce.
Valoración técnica: El material fue valuado oficialmente en unos 318 dólares.
Peritajes de riesgo
Las municiones fueron retiradas del paso fronterizo bajo un riguroso operativo de seguridad y entregadas al Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Valparaíso.







