El comisario acusado de encubrir a las gitanas estafadoras quedó detenido: las pruebas que lo complican y el trasfondo del engaño
La causa por las estafas millonarias atribuidas a un grupo de mujeres gitanas sumó un nuevo giro con la detención del comisario y abogado Leonardo Ponte Wisto, señalado por haber filtrado información clave que permitió la fuga de una de las principales sospechosas
Según la investigación, el jefe policial, de 37 años, habría advertido a allegados de Marta Mitrovich -considerada la figura central de la banda- sobre un allanamiento en el lugar donde se ocultaba.
Ese dato le habría dado el tiempo suficiente para escapar y, hasta ahora, continúa prófuga. Uno de los elementos que más compromete al comisario son las imágenes de cámaras de seguridad de una estación de servicio. Allí se observa su camioneta Volkswagen Amarok blanca y el momento en que Fabio Márquez, exfutbolista de Boca e hijastro de Mitrovich, sube al vehículo con total confianza. El encuentro ocurrió un día antes del procedimiento frustrado, lo que refuerza la hipótesis de un vínculo previo.
Además, durante un allanamiento en la vivienda del acusado, los investigadores secuestraron 50 mil dólares y 20 millones de pesos. Parte del dinero fue hallado en la guantera de la misma camioneta que aparece en los registros fílmicos. La Justicia ahora intenta determinar el origen de esos fondos y si están relacionados con maniobras de encubrimiento. Ponte Wisto quedó imputado por encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en una causa que sigue avanzando y que mantiene en la mira a toda la estructura que habría facilitado la fuga.
El expediente está directamente vinculado a una serie de estafas que salieron a la luz tras el dramático caso de una peluquera de 30 años de Ingeniero Budge, quien en enero decidió quitarse la vida luego de haber entregado todos sus ahorros a las acusadas. De acuerdo a la reconstrucción, las sospechosas lograban ganarse la confianza de sus víctimas con supuestas lecturas de manos, "limpiezas espirituales" y promesas de mejorar la vida personal o económica. Una vez establecida la relación, convencían a las personas de entregar dinero o bienes con la excusa de "purificarlos" o "multiplicarlos".
Esa mecánica quedó expuesta recientemente en testimonios televisivos de mujeres que formaron parte de este tipo de prácticas y reconocieron que no existía ningún poder real detrás. Según relataron, el método se basaba en detectar problemas comunes -amor, salud, trabajo o dinero- y construir un discurso que generara confianza y dependencia emocional en la víctima.
En ese contexto, la peluquera terminó entregando cerca de 14 millones de pesos en efectivo. Luego, las acusadas desaparecieron sin devolver el dinero, lo que derivó en una situación desesperante. Antes de morir, la joven dejó una carta en la que responsabilizó directamente a las mujeres por lo ocurrido y también les envió un video en el que anticipaba su decisión. En la causa están implicadas Mirta Noemí Mitrovich, Marta Mitrovich y Nancy Marina Yovanovich. Mientras una de ellas ya se presentó ante la Justicia y negó las acusaciones, las otras dos continúan prófugas. La investigación ahora busca determinar no solo el rol del comisario en la fuga, sino también si existió una red de contactos o complicidades que permitió sostener este tipo de maniobras durante años.








