Comodoro

Golpes con mano abierta: La estremecedora denuncia que pesaba sobre el padre de Ángel

Documentos judiciales revelan que la madrastra del menor había denunciado al padre por castigos físicos y zamarreos un año antes del trágico desenlace

El caso de Ángel  continúa sumando pruebas que comprometen la actuación de los organismos de protección al menor. Según se desprendió de un informe difundido por la señal de noticias A24, el sistema judicial y policial contaba con testimonios directos sobre los maltratos que sufría el niño mucho antes de su fallecimiento. La información revela que la madrastra de Ángel, Lorena Andrade había radicado una denuncia formal contra el padre del menor por agresiones físicas concretas.

Un historial de violencia documentado

De acuerdo con los documentos presentados en A24, la denuncia contra el progenitor detalla castigos físicos severos, describiendo golpes con "mano abierta sobre el cuerpo, piernas, espalda y zamarreo". Estos hechos, lejos de ser antiguos, corresponden a una presentación judicial realizada el año pasado, lo que confirma que el Estado tuvo conocimiento oportuno del riesgo que corría el niño.

En este complejo escenario familiar, Ángel se encontraba bajo el cuidado de su madrastra, quien se había convertido en su principal referente afectivo ante la ausencia de su madre biológica y la conducta violenta de su padre.

Golpes con mano abierta: La estremecedora denuncia que pesaba sobre el padre de Ángel

El calvario de Ángel: gritos, golpes y heridas

Según el acta de denuncia, una persona del entorno cercano del padre -quien ejerció como figura de cuidado del menor- detalló episodios de extrema crueldad. En uno de los relatos, se describe cómo el progenitor, enfurecido porque el niño no quería comer, le arrojó un tenedor mientras le gritaba que se fuera a su habitación.

La denuncia también detalla un episodio donde Ángel fue encontrado encerrado en el baño llorando. Al salir, el pequeño mostró una herida en su pierna izquierda y, mediante señas, relató que su padre le había pegado. Al ser cuestionado, el progenitor habría admitido la agresión, justificándola porque el niño "se rascó la herida y manchó la sábana con sangre". El testimonio judicial es contundente: la presencia de terceros era lo único que frenaba la violencia que el hombre ejercía sobre su hijo.

Las fallas en la revinculación

El conflicto escaló cuando la madre biológica, quien según diversas versiones se había alejado para escapar de la violencia o por abandono, reapareció para reclamar la custodia. En ese momento, la Justicia intervino desplazando a la madrastra bajo el argumento de que no poseía un vínculo legal con el menor.

La crítica central recae sobre la forma en que se llevó adelante este proceso. Especialistas señalan que una revinculación de este tipo jamás debió realizarse sin la custodia y supervisión permanente de una asistente social o un profesional que velara por la integridad de Ángel.

Golpes con mano abierta: La estremecedora denuncia que pesaba sobre el padre de Ángel
Temas de la nota: