Buenos Aires

Hallan sin vida a Galo Ochoa antes de ser arrestado por el presunto abuso sexual a un menor en Punta Alta

El hombre que cumplía condena por atropellar y matar alcoholizado a un joven en Bahía Blanca fue encontrado sin vida en un baño. La Policía irrumpió en la vivienda con una orden de captura por una causa de abuso sexual agravado contra un adolescente.

Galo Ochoa, quien en 2019 había sido condenado a 12 años de prisión por atropellar y matar a un joven de 18 años a toda velocidad y borracho, fue encontrado muerto este martes por la tarde en una vivienda de Punta Alta. Los efectivos policiales irrumpieron en el domicilio con una misión clara: detenerlo en el marco de una investigación urgente por el abuso sexual de un menor de 17 años.

El hallazgo se produjo alrededor de las 17:30 horas en una propiedad situada en Diagonal Cabildo al 878. Personal de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) local ingresó al inmueble y, al revisar el baño, encontró a Ochoa colgado en la ducha con un cable alrededor del cuello.

Una denuncia límite y un operativo urgente

La trama que precipitó este final comenzó a tejerse días atrás, cuando la tranquilidad de una familia se quebró por completo. El domingo 11 de octubre, cerca de las 10:30, la Policía recibió un llamado de auxilio desde una vivienda de la calle Jesús María, en Punta Alta. Sus moradores solicitaban asistencia desesperados: su hijo de 17 años había regresado golpeado, con cortes superficiales en el cuello -producto de un aparente intento de autolesión- y en un estado de profunda alteración.

Frente a los uniformados y contenido por sus padres, el adolescente logró hablar. Manifestó fuertes dolores en la zona anal y aseguró haber sido víctima de un abuso sexual. Según su relato, tras despertar en un departamento ubicado en la zona de Diagonal Sarmiento, encontró a un hombre acostado a su lado. De inmediato, una ambulancia lo trasladó al hospital local para activar los protocolos médicos de rigor.

Ese mismo día, la fiscal Virginia Rodríguez (UFIJ Nº 14) instruyó las primeras medidas. El menor ratificó su testimonio ante los investigadores, precisó la ubicación del lugar y entregó su teléfono celular. Con estos elementos, la Justicia libró una orden de allanamiento.

El procedimiento se concretó el lunes por la tarde en un domicilio de Diagonal Sarmiento al 878, donde residía Gabriel Luján Palmieri (30), señalado como uno de los sospechosos. Allí, los uniformados secuestraron un pantalón deportivo con el escudo del club Sporting, 12 cajas vacías y cinco blísteres de un medicamento denominado Perdural de 20 miligramos, un frasco de vaselina y una crema Lisorvyr.

En esa misma propiedad, los investigadores identificaron a Galo Ochoa, quien compartía el inmueble y cuyas características físicas coincidían exactamente con la descripción brindada por la víctima. Tras avanzar en la recolección de pruebas, la Justicia ordenó su captura este martes. Sin embargo, cuando los uniformados llegaron para esposarlo, ya era tarde.

El antecedente fatal: la muerte de Matías Streitenberger

El nombre de Galo Ochoa estaba tristemente grabado en la memoria colectiva de Bahía Blanca por un antecedente que conmocionó a la comunidad. Durante la madrugada del 1 de enero de 2018, Ochoa conducía un automóvil Subaru Impreza a 122 kilómetros por hora y con 1,97 gramos de alcohol por litro en sangre cuando embistió violentamente a Matías Streitenberger, de 18 años.

Tras el impacto fatal en la autovía, el conductor escapó sin detenerse a asistirlo, aunque fue interceptado e identificado por la Policía poco después.

En agosto de 2019, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Bahía Blanca le impuso una pena de 12 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual, además de una década de inhabilitación para conducir. Los magistrados entendieron que Ochoa manejaba con pleno conocimiento del riesgo extremo que generaba. No obstante, tras cumplir parte de su condena en la cárcel de Saavedra y gracias a un beneficio penitenciario por buena conducta, había recuperado la libertad en julio de 2025.

Poco más de un año después de volver a las calles, la tragedia volvió a rodearlo, esta vez como epicentro de una investigación por un presunto ataque sexual junto a Palmieri, bajo la órbita del fiscal fiscal Marcelo Romero Jardín. Mientras la Justicia continúa recolectando pruebas y peritando los elementos secuestrados en el marco de la nueva causa.

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