Indignación en La Rioja: Festejaron la graduación de un violador en prisión, pero la Justicia profesional le prohibió ejercer
El Servicio Penitenciario de La Rioja celebró en redes sociales el título universitario del recluso Walter Pereyra Fincatti. Sin embargo, la comunidad estalló al recordar que cumple diez años de condena por violar a una alumna de 8 años, obligando a las autoridades profesionales a dictar una inhabilitación histórica de por vida.
La Rioja se encuentra conmovida por una intensa polémica institucional y social. Walter Denis Pereyra Fincatti, un maestro que cumple una pena de diez años de prisión efectiva por el abuso sexual y la corrupción de una menor de ocho años, logró graduarse como psicopedagogo dentro del penal. Sin embargo, en una reacción inmediata destinada a proteger a las infancias, el Colegio Profesional de Psicopedagogos anunció de manera tajante que el recluso jamás podrá ejercer la profesión en el país.
El escándalo estalló luego de que el Servicio Penitenciario Provincial de La Rioja difundiera con orgullo una fotografía en las redes sociales. En la imagen se observaba a la directora del organismo, Analía Tello, junto al condenado, quien sostenía un cartel de graduación tras haber aprobado su examen final con una calificación de 8. Desde la institución carcelaria calificaron el hecho como un "logro histórico" y un ejemplo de la educación superior como herramienta de inclusión y transformación social.
No obstante, la publicación provocó un inmediato repudio generalizado en la comunidad. La indignación pública se centró en la alarmante contradicción de la carrera elegida por Pereyra Fincatti. La psicopedagogía es una disciplina dedicada al diagnóstico, evaluación y acompañamiento directo de niños y adolescentes con dificultades de aprendizaje, un ámbito idéntico al que el criminal utilizó para cometer sus delitos. Cabe recordar que el hombre fue juzgado por hechos ocurridos entre 2017 y 2018, cuando aprovechaba las clases de apoyo particulares que le dictaba a una alumna de ocho años para someterla a tocamientos en su cama, bajo la perversa justificación de que se trataba de "un juego" que debía mantener en secreto.
Ante la alarma social sobre la posibilidad de que el abusador volviera a tener acceso a menores una vez cumplida su condena, el Colegio Profesional de Psicopedagogos emitió un contundente comunicado para llevar tranquilidad. La entidad confirmó que Pereyra Fincatti no podrá matricularse ni en esa provincia ni en ninguna otra jurisdicción de la Argentina, clausurando de forma definitiva cualquier chance de ejercicio formal de la actividad.
Para fundamentar la decisión, el colegio profesional invocó la Ley Provincial Nº 10.825, la cual exige de manera obligatoria la presentación del Certificado de Antecedentes Penales libre de condenas de esta índole para poder ejercer. La institución remarcó que cualquier solicitud de inscripción debe priorizar, de manera absoluta y sin excepciones, la protección integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, y concluyó que el perfil del flamante graduado incumple abiertamente con los requisitos éticos y legales vigentes en el territorio nacional.







