Intento de femicidio en Italia: una joven argentina se arrojó por las escaleras para salvar su vida
La joven, oriunda de San Nicolás, fue víctima de un intento de femicidio por parte de su esposo, quien la apuñaló unas 20 veces. Para salvar su vida, se arrojó por las escaleras del hotel donde trabajaba.
Paola Espíndola, una joven argentina de 24 años, sufrió un intento de femicidio en Italia a manos de su esposo, Alejo Grisetti, de 25 años. El ataque ocurrió el miércoles 10 de diciembre en un hotel ubicado en Campo Carlo Magno, en la provincia de Trento, donde la joven trabajaba durante la temporada de invierno.
Paola es oriunda de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires. A fines de enero de este año se mudó a Italia junto a Grisetti, con quien se había casado poco tiempo antes, con el objetivo de trabajar en la temporada invernal en la región de los Alpes italianos. Antes de emigrar, había vivido en la Ciudad de Buenos Aires, donde trabajó en un centro de tratamientos estéticos en el barrio de Mataderos. En sus redes sociales solía definirse con la frase: "Estar donde puedo ser".
El ataque se produjo dentro del hotel donde residía y trabajaba. Según relató su hermana, Maira Espíndola, Paola se encontraba desayunando cuando fue sorprendida por su esposo, quien la atacó por la espalda y le dio una primera puñalada en el pecho. Luego continuó agrediéndola con múltiples heridas en los brazos y la espalda, hasta sumar alrededor de 20 puñaladas.
Gravemente herida, la joven logró bajar un piso por las escaleras y, en un intento desesperado por escapar y salvar su vida, se arrojó desde el siguiente nivel. A pesar de la brutal agresión y de la caída, permaneció consciente. Personal del hotel dio aviso inmediato a la policía y a los servicios de emergencia.
Paola fue trasladada en helicóptero al hospital Santa Chiara de Trento, donde fue sometida a varias cirugías. Según informaron sus familiares, actualmente se encuentra fuera de peligro. Grisetti fue detenido e imputado por tentativa de homicidio. Desde el entorno de la víctima señalaron que la joven vivía bajo un fuerte control y que había pedido ayuda días antes del ataque, manifestando que temía por su vida.







