Pócimas, deudas millonarias y cautiverio: la oscura historia detrás del bioquímico detenido en Esquel
Detuvieron en Esquel a Miguel Edgardo Battista, un bioquímico de 71 años acusado de mantener en cautiverio e insalubridad a su esposa y a sus tres hijos. Detrás del horror familiar se esconde la historia de un falso médico mediático, un multimillonario tendal de deudas irrecuperables y un entramado de sociedades fantasma.
Parecía el perfil de un hombre renacentista, un erudito multitarea. En sus redes sociales se presentaba como médico graduado en la UBA, bioquímico, especialista en medicina interna, miembro del American College of Physicians, agente de propiedad industrial e incluso artista plástico. Sin embargo, tras esa fachada de prestigio profesional y apariciones en televisión durante la pandemia, la Justicia de Chubut acaba de destapar una oscura realidad de encierro, insalubridad y decadencia.
El Ministerio Público Fiscal detuvo en la ciudad de Esquel a Miguel Edgardo Battista (71), imputado por privación ilegítima de la libertad y abandono de persona agravado por el vínculo. La investigación judicial reveló una trama escalofriante: Battista habría mantenido a su esposa y a sus tres hijos bajo un régimen de confinamiento absoluto y en condiciones inhumanas de habitabilidad.
La pócima milagrosa de la cuarentena
El nombre de Battista no era del todo desconocido para la opinión pública. En septiembre de 2020, en pleno aislamiento por el COVID-19, el sospechoso recorrió estudios de televisión -entre ellos el canal Crónica TV- presentándose como médico y director de salud de la ONG Misión-Ar.
Con soltura mediática, promocionó un supuesto suplemento dietario a base de alfalfa servido en gotas, al que calificó como un "revitalizador natural del sistema inmune". Llegó a sostener en pantalla que su brebaje había curado a más de 400 pacientes -muchos de ellos "añosos y terminales"- y que evitaba el contagio del virus en adultos y niños.
Cuando se le cuestionó la falta de avales científicos, Battista se escudó en que, al tratarse de un producto dietario, no requería la aprobación de la ANMAT. Jamás presentó ensayos clínicos, datos concretos ni estudios que respaldaran la seguridad o eficacia de su fórmula.
La mentira de la matrícula: Pese a presentarse públicamente y en contratos como médico, los registros oficiales del Ministerio de Salud de la Nación confirmaron que Battista no posee matrícula médica vigente. Su único título profesional habilitante registrado es el de bioquímico, expedido por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal.
Un imperio de papel y deudas millonarias
Detrás de sus pretensiones científicas, Battista construyó una intrincada red empresarial que terminó colapsando en un pozo financiero. Entre 2005 y 2020 participó en la creación de al menos ocho sociedades comerciales.
El dato más llamativo de su raid corporativo ocurrió entre febrero y marzo de 2020, justo en el estallido de la pandemia, cuando constituyó en tiempo récord seis Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS). Las firmas no solo abarcaban el rubro sanitario, sino también la construcción, el turismo, las finanzas y los negocios inmobiliarios. Cinco de estas empresas declararon la misma dirección física en la Avenida Nazca, en la Ciudad de Buenos Aires.
Pero el entramado de sociedades enmascaraba un descalabro económico:
Agosto de 2026: Según registros comerciales de Nosis basados en datos del Banco Central, Battista acumulaba deudas bancarias por $26,4 millones, clasificadas en categoría de morosidad irrecuperable con más de un año de atraso.
Pico de endeudamiento: Un año antes, en 2025, el pasivo financiero del acusado había superado los $56 millones de pesos.
De las cámaras de televisión al banquillo de los acusados
La detención en Esquel pone fin a la impunidad de un hombre que transitó sin reparos entre la venta de tratamientos pseudocientíficos, la especulación financiera y el presunto sometimiento clandestino de su propio círculo íntimo.
Mientras las víctimas reciben asistencia médica y psicológica para evaluar el impacto del encierro prolongado, la fiscalía avanza en la recolección de pruebas para sustentar la acusación que podría mantener al falso médico tras las rejas por un largo período.
Fuente: Clarín








