Prisión preventiva para el acusado de asesinar y prender fuego a "Nino" Villarroel
La Justicia imputó a Nicolás Cerecero por "homicidio agravado por ensañamiento". Según la fiscalía, el móvil sería una deuda económica. El agresor habría intentado borrar las pruebas iniciando focos ígneos en la vivienda de la víctima.
La jueza penal Raquel Tassello dictó dos meses de prisión preventiva para Nicolás Raúl Cerecero, el único imputado por el brutal asesinato de Bernardino "Nino" Villarroel, ocurrido el pasado 2 de marzo en el barrio Kilómetro 5.
La fiscalía, representada por Facundo Oribones y Diana Guzmán, presentó un relato estremecedor de los hechos. Según la acusación, Cerecero se encontraba en la vivienda de Villarroel, a quien conocía previamente. Tras una discusión motivada por una deuda de dinero que el imputado mantenía con la víctima, se desencadenó un ataque de saña desmedida.
Un ataque con ensañamiento
De acuerdo con las pericias forenses, el agresor le provocó a "Nino" innumerables heridas en diversas partes del cuerpo y utilizó un objeto contuso para golpearlo repetidamente, causándole múltiples fracturas y equimosis. El deceso se produjo por un politraumatismo de cráneo.
No conforme con el ataque, Cerecero habría utilizado acelerantes para provocar dos focos ígneos dentro de la casa, con el objetivo de eliminar evidencias y ocultar el rastro del crimen antes de huir del lugar.
Los argumentos del Ministerio Público
El fiscal Oribones solicitó seis meses de preventiva, fundamentando el pedido en:
Peligro de fuga: Dada la gravedad del hecho y la pena en expectativa, que de ser hallado culpable sería de prisión perpetua. Además, el imputado no es oriundo de la ciudad.
Entorpecimiento: Existe el riesgo de que el acusado influya sobre testigos o modifique pruebas restantes.
Indicios de autoría: Las contradicciones en sus declaraciones iniciales y su presencia comprobada en el lugar del hecho al momento del crimen.
La postura de la defensa
Por su parte, el defensor público Gustavo Oyarzun no cuestionó la detención ni la apertura de la investigación, pero rechazó tajantemente la prisión preventiva. Argumentó que la fiscalía solo maneja "especulaciones" y que no hay pruebas directas que ubiquen a su asistido cometiendo el crimen. Aseguró que Cerecero cuenta con arraigo y trabajo estable en la zona, solicitando su libertad inmediata bajo normas de conducta.
Resolución judicial
Finalmente, la jueza Tassello dio por formalizada la investigación preparatoria bajo la calificación de homicidio agravado por ensañamiento. La magistrada consideró que hay indicios suficientes de que Cerecero fue la última persona en ver a la víctima con vida y que los peligros procesales son reales.







