San Martín: un hombre fue asesinado de un disparo mientras le cocinaba a sus hijos
La víctima, Walter Gastón Escalante, se encontraba en su casa de Billinghurst cuando una bala perdida de un presunto ajuste de cuentas entre bandas ingresó por la ventana y lo hirió de muerte. "Es tierra de nadie", denunció su hermano
La madrugada de este martes se transformó en tragedia en el barrio de Billinghurst. Walter Gastón Escalante, un padre de 44 años, perdió la vida tras recibir un impacto de bala en el tórax mientras preparaba la comida para sus hijos en la cocina de su vivienda. El hecho ocurrió cerca de las 3:00 am en la intersección de las calles Chacabuco y Naón, en una zona que los vecinos describen como azotada por el avance del narcotráfico.
Una bala perdida y un destino trágico
Según el relato de Franco, hermano de la víctima, el ataque no estaba dirigido a Walter. Una banda de motociclistas circulaba por la zona persiguiendo a un presunto vendedor de estupefacientes que se habría instalado recientemente en esa esquina. Tras vandalizar la propiedad del sospechoso, los atacantes abrieron fuego de manera indiscriminada mientras huían.
"Mi hermano ni siquiera tendría que haber sido rozado por una bala. Nuestra casa está en diagonal a donde disparaban, pero un impacto atravesó el vidrio de la ventana y lo alcanzó a la altura de los pulmones", relató Franco en diálogo con la prensa.
En el domicilio se encontraban dos de los cuatro hijos de Escalante, quienes afortunadamente resultaron ilesos, aunque fueron testigos del dramático momento en que su padre se desplomó.
Tres horas de agonía
Escalante fue trasladado de urgencia por sus familiares al Hospital Interzonal General de Agudos "Eva Perón" (ex Castex). A pesar de la cercanía del centro médico, el cuadro era crítico: la víctima se estaba recuperando de una tuberculosis previa, lo que había debilitado severamente su capacidad respiratoria. Tras tres horas de esfuerzos médicos, falleció en el quirófano.
La familia Escalante exige justicia y la captura inmediata de los responsables. La denuncia fue radicada en la Comisaría 5ª de San Martín, aunque hasta el momento no se han reportado detenciones ni se ha emitido un parte oficial sobre la identidad de los atacantes. "Los responsables tienen que caer", sentenció la familia, mientras San Martín vuelve a ser escenario de una muerte evitable en medio de la inseguridad creciente.
Con información de La Nación







