"¿Si te pasás te vas con Jesús?": Condenaron al enfermero del PAMI que vendía fentanilo por redes y provocó una muerte
Luis Emmanuel Benavidez fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión tras confesar que robaba potentes anestésicos del Policlínico PAMI II de Rosario para comercializarlos como drogas recreativas. El caso se destapó gracias a la investigación del padre de un cliente que murió por sobredosis y a los escalofriantes chats de WhatsApp hallados en su celular.
La Justicia Federal resolvió en tiempo récord un caso que expone el peligroso mercado negro de los medicamentos intrahospitalarios. Luis Emmanuel Benavidez, un enfermero del Policlínico PAMI II de Rosario, fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión efectiva luego de admitir que robaba fentanilo y bromuro de vecuronio de su lugar de trabajo para venderlos a través de las redes sociales.
La sentencia, dictada por el juez federal Carlos Vera Barros, llegó apenas un año después de iniciada la pesquisa gracias a un acuerdo pleno entre la fiscalía y la defensa. Además de la pena de encierro, Benavidez fue inhabilitado por el mismo período para ejercer cargos públicos y trabajar como enfermero, y sumó cargos por hurto y tenencia ilegal de arma de fuego.
La denuncia que destapó el horror
El hilo de esta macabra trama comenzó a desenredarse en agosto de 2023, tras la muerte de E.G.M., un hombre de 37 años. Inicialmente, la justicia provincial de Santa Fe había archivado el caso luego de que la autopsia no lograra determinar la causa exacta del fallecimiento, pese a que en la escena se halló una jeringa y un envase de bromuro de vecuronio. El laboratorio local no contaba con la tecnología para detectar estas sustancias específicas en la sangre.
Sin embargo, el padre de la víctima se negó a bajar los brazos. En julio de 2025 (fecha registrada en el expediente), se presentó ante la Justicia Federal con pruebas irrefutables: el teléfono de su hijo y un desgarrador video donde se veía a E.G.M. descompuesto junto a una ampolla de fentanilo.
"Te vas a pasar para el otro lado"
El análisis del celular de la víctima fue lapidario. Los peritos extrajeron conversaciones de WhatsApp entre E.G.M. y el enfermero Benavidez, donde coordinaban la compraventa de estos potentes sedantes de uso exclusivo en quirófanos.
En uno de los intercambios más escalofriantes, el enfermero le avisó que había conseguido bromuro de vecuronio. Cuando la víctima le preguntó si era más fuerte que el fentanilo, el ahora condenado le respondió: "Obvioooooo. Es dos veces más fuerte". Consciente del riesgo letal, el enfermero le advirtió que tuviera cuidado porque "te vas a pasar para el otro lado".
La curiosidad de la víctima selló el tono lúgubre de la charla: "¿Si te pasás con eso te vas con Jesús?", preguntó E.G.M. Poco tiempo después, fue hallado sin vida.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal federal Soledad García y los fiscales coadyuvantes Matías Mené y Martín Uriona (PROCUNAR), quienes lograron acorralar a Benavidez con la evidencia digital, forzando un juicio abreviado donde el acusado no tuvo más remedio que confesar.
Giro macabro en Berazategui: Creían que una niña de 11 años se había suicidado, pero la autopsia reveló abusos y detuvieron a su familia
El cuerpo de Nerea Geraldine Pereira fue hallado en el baño de su casa y todo apuntaba a un trágico final por mano propia. Sin embargo, los forenses descubrieron hemorragias internas, golpes y signos de abuso sexual de antigua data. La fiscal ordenó el arresto de su madre, su abuela y dos tíos maternos.
Lo que en un principio fue reportado como el desgarrador suicidio de una menor de edad, acaba de transformarse en uno de los casos criminales más oscuros de Berazategui. Nerea Geraldine Pereira, de apenas 11 años, había sido encontrada este jueves con signos de ahorcamiento en el baño de su vivienda, pero los resultados preliminares de la autopsia cambiaron drásticamente el rumbo de la investigación.
El informe forense destapó un calvario oculto: el cuerpo de la niña presentaba lesiones compatibles con golpes en la espalda, una severa hemorragia interna y signos evidentes de abuso sexual de antigua data. Estos elementos, aunque aguardan estudios complementarios para su confirmación final, fueron contundentes para que la Justicia descartara por completo la hipótesis del suicidio.
Ante este nuevo y macabro escenario, la titular de la UFI N°3 de Berazategui, la fiscal Gabriela Mateos, recaratuló el expediente como "abandono de persona seguido de muerte" y apuntó directamente contra el círculo íntimo de la menor.
En una serie de allanamientos ejecutados por la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Berazategui, la Policía detuvo a la madre de la víctima, Rocío Pereira; a su abuela, Mónica Villalba; y a sus tíos maternos, Ezequiel Pereira y Enzo Sánchez. La Justicia busca determinar ahora el grado de responsabilidad, complicidad u omisión de cada uno de los familiares en los abusos y el trágico desenlace de la niña. La calificación legal de los detenidos podría agravarse con el correr de los días conforme avancen las pericias.








