Milagro

"Un verdadero milagro": familia salió ilesa de un grave accidente tras recibir la bandera del peregrino

Una familia que viajaba desde El Calafate sufrió un grave accidente en la ruta, pero todos salieron ilesos. Días antes habían recibido del peregrino Marcelo Agüero una bandera del Señor del Milagro, un hecho que muchos interpretan como una señal de fe y protección.

Una familia que viajaba desde El Calafate hacia Salta sufrió un grave accidente en la ruta: el auto en el que se trasladaban quedó totalmente destruido, pero milagrosamente todos salieron ilesos.

El episodio conmovió aún más porque días antes habían tenido un encuentro muy especial en el camino. Durante el viaje, se cruzaron con Marcelo Agüero, conocido como el peregrino del Milagro, un salteño de 49 años que camina más de 4.000 kilómetros desde Ushuaia hasta Salta para batir un Récord Guinness y cumplir una promesa de fe.

"Un verdadero milagro": familia salió ilesa de un grave accidente tras recibir la bandera del peregrino

Al saludarlos en la ruta, Agüero les entregó un regalo: una bandera con la imagen del Señor del Milagro. La hija menor de la familia tomó la bandera y continuó un tramo envuelta en ella, acompañando simbólicamente al peregrino.

Días después, ocurrió el accidente. Pese a la magnitud del choque y los daños totales en el vehículo, la niña -quien había recibido la bandera- resultó completamente ilesa, al igual que el resto de la familia. Para muchos, lo sucedido no fue casualidad sino un auténtico milagro.

"Un verdadero milagro": familia salió ilesa de un grave accidente tras recibir la bandera del peregrino

El peregrino continúa su marcha rumbo a Salta, con la meta de llegar antes del 15 de septiembre, llevando consigo plegarias y testimonios que, como el de esta familia, fortalecen la fe de quienes lo acompañan a la distancia.

 En su paso por Comodoro Rivadavia, Agüero recibió muestras de afecto y acompañamiento de vecinos que lo alentaron en la travesía. Allí relató parte de las dificultades de caminar a la intemperie en medio del frío patagónico, sin bolsa de dormir ni carpa, tal como lo exige la modalidad del Récord Guinness. Su testimonio emocionó a quienes lo escucharon y dejó un fuerte mensaje de fe y perseverancia. 

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