Pol韙ica

Leopoldo Fortunato Milei

An醠isis de Sa鷏 Gherscovici.

Sa鷏 Gherscovici
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El discurso y la posici髇 asumida por el presidente Javier Milei en cadena nacional de ayer, en torno a Malvinas, para ser cre韇le debi� haberse producido apenas asumi� y no casi 3 a駉s despu閟. Tampoco ayuda mucho a la credibilidad de sus palabras que, en estos 2 a駉s, 8 meses y 24 d韆s, todas sus acciones y declaraciones hayan sido favorables a la entrega de tierras y recursos, m醩 que en su defensa.

Milei se encarg� no solo de alinearse con los intereses de Estados Unidos e Israel, tambi閚 denost� ese sentimiento malvinero que ahora, de manera impostada, parece brotarle por la piel y que tanto le molest� cuando -v韆 trapo de Malvinas- se potenci� de la mano de los jugadores de la selecci髇 nacional tras la victoria ante Inglaterra, que presidencialmente fue definido como "un partido m醩", cuando todos sab韆mos y sent韆mos que en el mismo se jugaba otra cosa m醩 profunda y eterna.

縔 ahora me lo ven韘 a decir?

En estos casi tres a駉s, los discursos de Milei siempre fueron a contramano del que pronunci� ayer. En todo este tiempo, el presidente abog� por el reconocimiento de los derechos de los kelpers, enterrando con ello la posici髇 hist髍ica de definirlos como usurpadores, y se desvivi� por dejar en claro que se sent韆 identificado con Margaret Thatcher, criminal de guerra por el hundimiento del crucero General Belgrano. Para no quedarse en las palabras, en una entrevista con un medio brit醤ico, mostr� que en su escritorio en la Casa Rosada, ese que cada vez visita menos, ten韆 una foto de su admirada.

Milei, que ayer anunci� la construcci髇 de una base en Ushuahia, es quien fren� las obras de la misma, que comenzaron en el 2022, puso en venta sus tierras, y quien viaj� de urgencia a recibir a la entonces generala del Comando Sur, Laura Richards, pera reiterarle su apoyo en la estrategia estadounidense y abrir las puertas para una base conjunta, eufemismo que m醩 que tareas de acompa馻miento ratifica la sujeci髇 a todo lo que se dicte y decida desde la Casa Blanca.

El presidente de manera enf醫ica conden� el proyecto Sea Lions y a las empresas que est醤 detr醩 del mismo, la brit醤ica Rockhopper Exploration y la israel� Navitas Petroleum, a quienes dej� hacer en estos casi 3 a駉s, tanto que ya est醤 pr髕imas a extraer el petr髄eo y los recursos, que ahora Milei jura defender� a rajatabla con condenas internacionales y acciones contra las firmas.

Es el mismo

Milei, recordemos, es el mismo que viaj� 3 veces a Israel, para abrazar a su amigo, el genocida primer ministro Benjam韓 Netanyahu, a quien bien podr韆 haberle sugerido que no permita que la empresa Navitas, conducida por Koby Katz, quien fue Director General del Ministerio de Infraestructura, Energia y Agua de su gabinete, avance en un proyecto que buscaba quedarse con los recursos soberanos de los argentinos. No, Milei prefiri� sonre韗, bromear sobre la sincron韆 de las corbatas y firmar acuerdos y tratados, de los que todav韆 se desconoce su contenido y alcance.

Milei es el mismo que el mismo jueves, horas antes del discurso, comparti� escenario en el Foro de Madrid en Santiago de Chile con su par chileno, Jos� Kast, a quien seguramente nada le dijo ni pidi� para que Chile frene el acuerdo de suministro de v韛eres y otras necesidades de los kelpers desde Punta Arenas. Seguramente no lo hizo, porque prefiri� enfocar su agenda y palabras en autoelogiarse y alabar al sangriento dictador chileno, Augusto Pinochet.

La sombra de Galtieri, la mano de Trump y Odiseo

Quienes ayer escuchamos la cadena nacional no pudimos dejar de relacionar la puesta en escena del presidente con el discurso con el que el entonces dictador Leopoldo Fortunato Galtieri inform� a los argentinos sobre la operaci髇 de recuperaci髇 de Malvinas, que termin� en la guerra de 1982.

Cuando Galtieri decidi� tomar Malvinas lo hizo como el 鷏timo recurso que la dictadura ten韆 para mantenerse en el poder. El descr閐ito de la junta militar, luego de 30.000 desaparecidos, el crecimiento de la deuda externa y un plan econ髆ico que destroz� la industria y la vida de los argentinos (縧es suena?) determin� que la gente, v韆 CGT en ese caso, comience a ganar las calles y a reclamar tanto por el mejoramiento de la calidad de vida como el retorno de la democracia, que todos a esa altura entendieron que iban de la mano.

Milei anunci� su abrupto cambio de posici髇 sobre Malvinas y su relaci髇 con Inglaterra e Israel, cuando su plan econ髆ico no solo es un desastre total sino cuando la mayor韆 de la gente ya se dio cuenta, por m醩 odio que se les haya inyectado, que la cosa no da para m醩. Las encuestas que, antes del anuncio, llegaron a la Casa Rosada marcan una falta de acompa馻miento total al proyecto porque, a esta altura, nadie cree siquiera que la supuesta baja de inflaci髇 sea cierta porque, a diferencia del presidente y sus funcionarios, todos sobrevivimos con sueldos escasos y endeudamientos extremos.

Es por eso que, el presidente ayer cambi� su discurso, el tono y hasta sus reivindicaciones y al igual que Galtieri tom� el sentimiento popular de Malvinas para intentar quedarse en el poder, no a trav閟 de una guerra, sino para lanzar su campa馻 a la reelecci髇. Para ello, de manera sobreactuada, tom� como propio ese fervor que hizo aflorar esa s醔ana de hotel robada y pintada en aerosol, que primero fren� la aprobaci髇 de la ley de extranjerizaci髇 de tierras y ahora cambi� la estrategia de un gobierno que, perdido por perdido, tom� esta causa popular, que tanto denost� y combati�, incluso con posiciones vergonzosas durante y despu閟 del mundial de f鷗bol.

Al igual que Galtieri, detr醩 de la determinaci髇 est� la mano de Estados Unidos. El dictador previo a su arriesgada decisi髇 tuvo la venia de Ronald Reagan, quien simplemente dej� hacer para luego volcarse en apoyo a Gran Breta馻. Milei tom� como punto de partida la disputa que Donald Trump tiene con Inglaterra por su reclamo de ampliaci髇 de presupuesto militar en la OTAN y su falta de acompa馻miento en el ataque a Ir醤, que sostiene en soledad junto a Israel.

En su discurso Milei mencion� expresamente su alineaci髇 a Estados Unidos, tambi閚 cerr� su discurso con la alusi髇 al "MAGA" de su conductor del proyecto hemisf閞ico, en el cual se siente pieza importante al ser su enviado u operador en Am閞ica del Sur. Trump, mientras tanto, manda advertencias a Inglaterra a trav閟 de sus periodistas pero est� claro que, si empuj� a Milei a cambiar de posici髇 y defender el petr髄eo es porque lo que busca, como lo est� haciendo en Venezuela, es quedarse con gran parte del recurso.

Una parte peligrosa del discurso es aquella en la que Milei convoc� a la oposici髇, a la que denosta todo el tiempo y define como terroristas, a apoyar su estrategia que incluye la creaci髇 de un Consejo de Seguridad en el que, adem醩 del tema Malvinas y con la inclusi髇 de la SIDE, se buscar� redefinir la pol韙ica de seguridad nacional. Tambi閚 aclar� que el accionar del mismo no se limitar� a la defensa f韘ica del territorio, por lo que bien puede deducirse que una de sus tareas ser� perseguir al terrorismo que, recordemos, para Milei es todo aquello y aquel que no "abraza las ideas la libertad", que no son otras que las que el -como enviado de las fuerzas del cielo- marca como las correctas.

De ah� a que, adem醩 de la desesperaci髇 electoral, la mano del titiritero Donald Trump, tambi閚 aparezca Odiseo que todos sabemos, dentro de su caballo, escondi� a quienes terminaron tomando Troya a base de sangre y destrucci髇.

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