Parejas

"Hay momentos donde no vale la pena remar": la cruda confesión de Nicolás Repetto sobre el abismo que lo alejó de Florencia Raggi

El conductor rompió el silencio sobre la crisis más profunda que vivió con la actriz. Entre el aislamiento en Uruguay y la falta de proyectos, Nico reveló cómo el encierro transformó su matrimonio en un campo de batalla emocional que solo pudo sanar a través de la música

Nicolás Repetto, el eterno rebelde del "prime time", se desnudó emocionalmente para revelar el detrás de escena de una crisis que casi le cuesta su matrimonio con Florencia Raggi. Lejos de los flashes y el glamour de los veranos esteños, Nico se encontró solo en su refugio de La Juanita, en Uruguay, con el ruido del mar como único confidente mientras el mundo se detenía por la pandemia. Fue en ese aislamiento forzado donde el encierro y la falta de horizontes profesionales se convirtieron en un cóctel explosivo que detonó una distancia física y espiritual con la mujer que lo acompaña hace décadas.

En el living de su intimidad, Repetto reconoció que llegó a un punto de quiebre donde la voluntad ya no alcanzaba. Con la sinceridad de quien ha vivido todo, admitió que en aquel momento sintió que forzar las cosas era contraproducente, llegando a la conclusión de que a veces "no vale la pena remar" cuando el oleaje es demasiado fuerte. De ese sentimiento de rendición lúcida y aceptación de la propia fragilidad nació "Flotar", una canción que funcionó más como un exorcismo que como un simple hobby musical. Fue su forma de procesar que, ante el colapso de los proyectos y la tensión con Florencia, la única salida era dejarse llevar por la corriente sin oponer resistencia, esperando que el agua calmara su furia.

Aquel exilio solitario en la costa uruguaya fue el escenario de una metamorfosis. Mientras los rumores de separación definitiva corrían como reguero de pólvora en Buenos Aires, ellos libraban una batalla silenciosa contra el desgaste. Nico transformó el dolor de esos días de incertidumbre en una obra compartida, logrando que esa canción fuera el puente de retorno hacia una Florencia que también lidiaba con sus propios demonios. Hoy, con la tormenta ya disipada, la pareja elige el perfil bajo como trinchera, demostrando que después de aprender a flotar en el vacío, lograron finalmente hacer pie en tierra firme, manteniendo ese pacto de reserva que los salvó del naufragio mediático.

Temas de la nota: