El colegio Abraham Lincoln también activó protocolo de seguridad por pintadas amenazantes
La institución activó un protocolo de emergencia junto al Ministerio de Educación tras el hallazgo de escritos con mensajes violentos. Aunque las puertas seguirán abiertas, la asistencia quedó a criterio de los padres por las próximas 48 horas
Este lunes 20 de abril, las autoridades de la institución confirmaron la activación de un protocolo de seguridad ante la aparición de "escritos vinculados a amenazas de violencia", un hecho que alteró la rutina escolar y encendió las alarmas en las familias comodorenses.
La medida se tomó en estricto cumplimiento de las normativas vigentes del Ministerio de Educación y la Subsecretaría de Salud, bajo la Nota N° 448/2026 S.T.G.E.S. Ante la gravedad de los mensajes hallados, cuya naturaleza exacta no fue revelada para no entorpecer la investigación, se dispuso una presencia policial preventiva en el establecimiento que se extenderá, en principio, por las próximas 48 horas.
Flexibilidad y contención profesional
A través de un comunicado oficial, el Equipo Directivo buscó llevar calma a los tutores, aunque reconoció la delicadeza de la situación al otorgar libertad de acción a las familias. En este sentido, se informó que si bien las actividades académicas no serán interrumpidas, la inasistencia de los alumnos durante estas jornadas no será computada, permitiendo que cada hogar decida si enviar o no a los menores a clase.
"Como comunidad educativa, ya estamos trabajando junto con el Equipo de Orientación Escolar para intervenir con los distintos cursos y niveles", detallaron desde la dirección, haciendo hincapié en que el abordaje no será solo preventivo en lo que respecta a la seguridad física, sino también psicopedagógico para contener el impacto emocional que este tipo de episodios genera en el alumnado.
Un escenario de vigilancia
La presencia de patrulleros y efectivos en las inmediaciones del colegio busca garantizar que el dictado de clases transcurra con normalidad dentro de lo posible. Sin embargo, el clima en los grupos de padres es de incertidumbre, a la espera de mayores precisiones sobre el origen de las amenazas.








