EE.UU. incautó otro buque petrolero frente a Venezuela
La Guardia Costera estadounidense confiscó otra embarcación que transportaba crudo en el marco del endurecimiento de sanciones anunciado por Donald Trump. La medida apunta al principal sostén económico del chavismo y eleva la tensión en el Caribe.
Estados Unidos avanzó nuevamente sobre el comercio petrolero de Venezuela con la intercepción y confiscación de un segundo buque petrolero frente a las costas del país caribeño. Se trata del segundo operativo de este tipo en pocos días, luego del anuncio del presidente Donald Trump sobre un endurecimiento total de las sanciones contra las embarcaciones que transporten crudo vinculado al régimen de Nicolás Maduro.
La operación fue confirmada por funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters y estuvo a cargo de la Guardia Costera, que actuó en aguas cercanas a Venezuela. La incautación se enmarca en una estrategia más amplia de presión económica y diplomática orientada a golpear la principal fuente de ingresos del chavismo: el petróleo.
"Es un golpe directo a la línea de flotación del régimen", afirmó la analista venezolana Mercedes de Freitas, presidenta de Transparencia Venezuela. Según explicó, cada buque interceptado implica menos divisas para el gobierno de Maduro y mayores dificultades para sostener el esquema de exportaciones en condiciones irregulares. De acuerdo con investigaciones de la ONG, cerca del 40% de los tanqueros que arriban a puertos venezolanos operan de manera irregular.
El despliegue estadounidense en el Caribe comenzó a mostrar efectos inmediatos. Datos de monitoreo marítimo indican que varios buques que se aproximaban a la región optaron por retroceder ante el riesgo de ser interceptados, mientras que la actividad en los principales puertos petroleros venezolanos se redujo de forma drástica.
El antecedente más reciente es el del petrolero Skipper, incautado el 10 de diciembre y trasladado a un puerto estadounidense. La Casa Blanca informó que el buque ya había sido sancionado por transportar petróleo iraní y que, tras una orden judicial, Estados Unidos tomará posesión de 1,85 millones de barriles de crudo. La tripulación fue interrogada como parte del proceso legal.
Economistas advierten que el impacto de esta política puede ser severo. El petróleo representa históricamente más del 90% de las exportaciones venezolanas, por lo que una reducción sostenida de los envíos podría empujar al país a una nueva recesión. "Si Estados Unidos llegara a incautar un buque por mes, el golpe sería devastador para la economía", advirtió Francisco Rodríguez, especialista de la Universidad de Denver.
En paralelo, el escenario político regional sigue en tensión. Mientras crecen las especulaciones sobre nuevas medidas de Washington, la dirigente opositora María Corina Machado permanece fuera de Venezuela tras una compleja salida del país. El aumento de la presencia militar estadounidense y el control más estricto del tráfico marítimo refuerzan la incertidumbre sobre los próximos pasos en el conflicto.







