Mundial 2026

De la agonía a la emoción: las confesiones de un plantel argentino que conmovió hasta las lágrimas a Scaloni

Tras la agónica remontada 3-2 ante Egipto en Atlanta, los jugadores revelaron las palabras clave de Scaloni en el momento más crítico y la conmoción de un plantel que se niega a vivir del pasado.

 La Selección Argentina se metió en los cuartos de final del Mundial 2026 tras protagonizar una remontada casi increíble ante Egipto, en un partido que parecía destinado a transformarse en una eliminación histórica. Los actuales campeones del mundo perdían 0-2 por los goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Zico, y Lionel Messi había fallado un penal en la primera mitad. Sin embargo, en una ráfaga final de infarto, Cristian Romero descontó, Messi selló el empate y, a los 92 minutos, Enzo Fernández conectó de cabeza un centro perfecto de Lautaro Martínez para estampar el 3-2 definitivo.

Más allá de la épica deportiva en el campo de juego, el verdadero quiebre del partido se gestó desde lo anímico y lo actitudinal, un factor que quedó en evidencia en las declaraciones de los propios protagonistas al finalizar el encuentro.

El parate de hidratación: la orden de Scaloni que reavivó la fe

Una de las revelaciones más trascendentes de la noche la aportó Lautaro Martínez, quien detalló la intimidad de la charla técnica ocurrida en la pausa para refrescarse durante el complemento, cuando el panorama lucía completamente oscuro. "Cuando fue el parate a tomar agua, el entrenador nos dijo que vayamos hasta el final con lo que tengamos porque estábamos teniendo chances. Fue un alivio", confesó el "Toro". Para el delantero, el resultado final representó "otra demostración de carácter, humildad y sacrificio", destacando además la resiliencia del capitán del equipo: "Ver a Leo superarse cada día es un ejemplo. Le dije que llorara porque se lo merecía".

En esa misma línea, Julián Álvarez ratificó la importancia de esa conversación al borde de la cancha: "Cuando paramos a hidratarnos las palabras fueron que no paremos de creer. Hicimos un buen partido pero ellos pegaron en el momento justo". El cordobés, que fue titular por segunda vez en la Copa del Mundo, se mostró inusualmente conmovido por el desenlace del juego: "Es una alegría, mucha emoción. No soy mucho de emocionarme pero cuando salí lo sentí mucho. Cómo se dio y el contexto fue uno de los más importantes de la Selección en los últimos años".

"El fútbol olvida lo que pasó atrás"

El autor del agónico gol del triunfo, Enzo Fernández, se desahogó tras romper una racha personal y le dedicó el triunfo a la fortaleza interna del grupo. "Es terrible. Venía anhelando el gol hace tres años, desde el Mundial de Qatar", admitió el mediocampista, visiblemente emocionado. "Quiero recalcar a mis compañeros. Tenemos un grupo fenomenal, más allá de las adversidades. Estamos juntos siempre. Un pasito más", añadió.

Fernández también aprovechó para marcar la tónica con la que el plantel afronta este torneo, despegándose de las glorias pasadas: "Tengo unos compañeros terribles. Había que aprovechar en los últimos metros y se me dio. Ya pasaron cuatro años de Qatar y lo que vinimos a hacer es a disfrutar un Mundial más, representar a nuestro país, a ganarlo nuevamente porque el fútbol olvida lo que pasó atrás".

Por su parte, el director técnico Lionel Scaloni se limitó a expresar su profunda admiración por el plantel con una frase corta pero contundente: "Estoy muy emocionado. Qué grupo de jugadores hermanos".

El quite invisible que sostuvo la ilusión

La clasificación a la siguiente ronda -donde Argentina espera por el vencedor del duelo entre Colombia y Suiza- también se construyó con aportes silenciosos pero determinantes. Leandro Paredes, uno de los puntos más altos del mediocampo, fue el encargado de realizar un quite fundamental en los minutos previos al gol del empate 2-2.

"No la volví a ver, pero se venían y eran muy rápidos. Si sirve para ayudar, bienvenido. No me di cuenta de la magnitud en el momento, pero cuando terminó mis compañeros me dijeron lo que significó y es gratificante", comentó Paredes con humildad. El volante cerró con una frase que sintetiza el ADN del seleccionado en este Mundial: "No nos sentimos nunca afuera, nunca dejamos de creer. Hicimos un gran partido, fue duro, pero esta selección no deja de confiar ni pelear".

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