"Por mucho menos renunciaban todos": el ataque de Villarruel a Milei por la compra de un avión militar con sobreprecio y fallas
La vicepresidenta arremetió contra la gestión de Luis Petri tras revelarse que la Fuerza Aérea pagó el doble por una aeronave en pésimo estado. Además, denunció salarios "en el subsuelo" y la quiebra de la obra social militar, profundizando una ruptura irreversible en el corazón del Gobierno
La interna en el Poder Ejecutivo nacional alcanzó su punto de máxima tensión tras una lapidaria acusación pública de la vicepresidenta Victoria Villarruel hacia la administración del presidente Javier Milei.
El detonante fue la polémica adquisición de una aeronave para la Fuerza Aérea Argentina (FAA) con un evidente sobreprecio y severas fallas técnicas. Sin filtros, la titular del Senado utilizó sus redes sociales para lanzar un misil teledirigido al Ministerio de Defensa que conduce Luis Petri: "Gravísimo. Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados. Mientras los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?".
El escándalo que desató la furia de Villarruel se originó en una investigación sobre la compra de un avión Embraer ERJ-140LR. La Fuerza Aérea pagó la suma de 4.085.000 dólares por la unidad a través de una licitación exprés iniciada en mayo de 2025, a pesar de que en el mercado internacional un modelo idéntico y en mejores condiciones operativas se cotizaba en 2.300.000 dólares. La operación, que dejó una diferencia en contra del Estado de casi 1,8 millones de dólares, estuvo plagada de irregularidades. Los pliegos se modificaron a medida para favorecer al único proveedor, la firma Regional One Inc., e incluso las inspecciones técnicas detectaron óxido, corrosión, fugas de aceite y faltante de equipamiento. El dato más oscuro del proceso reveló que la aeronave ya lucía los colores y el esquema de la FAA desde el año 2023, mucho antes de que se adjudicara formalmente la licitación.
La respuesta de Villarruel no solo expuso las falencias materiales de la compra -realizada mediante una cuenta de fideicomiso u escrow que dificulta la trazabilidad de los fondos-, sino que cruzó con dureza a los militantes oficialistas que intentaron justificar la maniobra en las plataformas digitales. "Nunca pensé que iban a defender lo indefendible. Nada más casta que eso", disparó la vicepresidenta, ligando directamente el millonario desembolso con el abandono estructural que sufren las Fuerzas Armadas, haciendo hincapié en la alarmante crisis de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), a la que describió en un estado de quiebra total.
Este durísimo cruce expone una ruptura política completamente consolidada en la cima del poder de La Libertad Avanza. En los últimos meses, la relación entre la fórmula presidencial se degradó al punto de que el propio Javier Milei llegó a tildar de "traidora" y "demagoga" a su compañera de fórmula por mantener una agenda legislativa y política propia. Desde el entorno de la Casa Rosada acusan de manera subterránea a Villarruel de estar armando un proyecto de cara a las elecciones presidenciales de 2027, mientras que la vicepresidenta denuncia públicamente que sectores del propio oficialismo operan de forma constante para forzar su renuncia al cargo. El conflicto arrastra además una herida histórica: el fuerte recorte de poder que sufrió Villarruel al ser desplazada por completo del control de las áreas de Seguridad y Defensa, ministerios que, según el pacto político original de la campaña de 2023, debían quedar bajo su estricta órbita de influencia.