Rosario

Rosario: se prendió fuego frente a su trabajo porque le debían varios sueldos

El hombre de 36 años, empleado tercerizado, reclamaba meses de falta de pago. Se encuentra internado en estado reservado en el HECA. Tres policías resultaron heridos al intentar rescatarlo

El hecho ocurrió frente a una firma ubicada en Avenida Provincias Unidas al 3200, donde el trabajador se desempeñaba como custodio a través de una agencia de seguridad tercerizada.

Cerca de las 12:00 horas, la tranquilidad de la zona se vio interrumpida cuando el hombre se atrincheró en una garita de seguridad. Portando un bidón de nafta y un encendedor, manifestó su decisión de tomar una medida drástica ante la falta de respuestas a sus reclamos económicos. «No quiero 500 mil pesos, quiero toda mi plata», fue el grito desesperado que se escuchó antes del desenlace.

Momentos de tensión y rescate

Al lugar arribaron móviles policiales tras activarse la alarma de la empresa. A pesar de que los efectivos iniciaron una mediación para que el trabajador desistiera de su actitud, el hombre se roció con combustible y accionó el encendedor dentro del habitáculo.

La rápida intervención de los presentes, quienes utilizaron extintores de polvo químico, permitió sofocar las llamas antes de que el fuego consumiera por completo la estructura. Poco después, personal de Bomberos Zapadores y ambulancias del SIES llegaron para asistir al herido.

Como consecuencia del foco ígneo y el intento de rescate, tres agentes policiales sufrieron quemaduras leves en sus extremidades superiores y debieron recibir asistencia médica en el lugar.

Pronóstico reservado

El trabajador fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Según el último parte médico, el paciente ingresó con signos vitales pero presenta quemaduras de gravedad en gran parte de su superficie corporal, por lo cual su pronóstico permanece bajo reserva.

La sombra de la precarización

La investigación preliminar, ahora en manos de la Fiscalía en turno, apunta a un conflicto de larga data por "mora sostenida" en el pago de haberes. El hombre no era empleado directo de la planta, sino que prestaba servicios mediante una contratista, una modalidad que a menudo diluye las responsabilidades patronales en situaciones de crisis.

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