España se acordó que es candidato: 3-0 a Austria para pasar a octavos
Con un doblete de Oyarzabal y un golazo de Pedro Porro, la Roja goleó 3-0 en el SoFi Stadium. El equipo de Luis de la Fuente ratificó su cartel de serio candidato al título y espera en la próxima ronda por Portugal o Croacia.
La etiqueta de candidata no le pesa, le calza a la perfección. La Selección de España dio un auténtico golpe de autoridad en la Copa del Mundo 2026 al aplastar por 3-0 a una deslucida Austria en el césped del imponente SoFi Stadium. Con este resultado, el combinado ibérico no solo abrochó su clasificación matemática a los octavos de final, sino que desplegó un fútbol de alto vuelo que reactiva la ilusión de bordarse la segunda estrella de su historia, emulando la gesta de Sudáfrica 2010.
Desde el pitazo inicial, el monólogo fue exclusivamente rojo. España manejó los hilos del encuentro con un mediocampo voraz y una circulación de pelota que asfixió por completo los intentos de presión de los austríacos, quienes terminaron deambulando por la cancha sin ofrecer mayores respuestas futbolísticas ni anímicas.
El quiebre del cerrojo y el festival de juego
A pesar del dominio absoluto, la apertura del marcador se hizo esperar hasta el minuto 36. Tras una brillante sucesión de pases en tres cuartos de cancha, apareció el delantero de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, para romper la resistencia europea y desatar el festejo de los miles de fanáticos españoles en suelo californiano.
En el complemento, lejos de regular cargas o replegarse, la Furia Roja pisó el acelerador. A los 66 minutos, el lateral Pedro Porro coronó una gran proyección ofensiva con un remate certero que puso el 2-0 y le dio tranquilidad al cuerpo técnico.
La cuenta pudo haber sido una catástrofe histórica para Austria. Lamine Yamal, la máxima joya y estrella del equipo español, enloqueció a la defensa rival a puro amague y velocidad. Si bien al delantero del Barcelona le faltó la puntería milimétrica que acostumbra en la definición, su desequilibrio fue total. El marcador no fue más abultado gracias a las monumentales intervenciones del arquero austríaco, Alexander Schlager, quien ahogó el grito de gol en al menos tres situaciones clarísimas.
Cuando la noche ya caía en Los Ángeles y el partido se moría, Oyarzabal volvió a frotar la lámpara. A los 89 minutos, el atacante firmó su doblete personal y selló el definitivo 3-0 en el marcador, coronando una actuación colectiva perfecta.
Rivales de peso en el horizonte
Con el boleto a octavos de final asegurado en el bolsillo y la chapa de candidato ratificada ante los ojos del planeta, España ya mira de reojo lo que viene. El rival de la Roja en la primera instancia de eliminación directa saldrá de un cruce de titanes: se medirá nada menos que contra el ganador del grupo o zona que dirimen Portugal y Croacia. Cualquiera sea el oponente, esta España ya demostró que tiene argumentos de sobra para plantarle cara a cualquiera en la cita mundialista.

