Francia liquidó a Marruecos en dos minutos y demostró que es el gran candidato
Con una ráfaga goleadora de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé en el segundo tiempo, Les Bleus vencieron 2-0 a los africanos en Boston. El equipo de Deschamps dominó de principio a fin y ahora espera en semis por el ganador de Argentina y Suiza.
Francia dio una nueva muestra de autoridad y jerarquía en esta Copa del Mundo 2026. En el Gillette Stadium, el combinado dirigido por Didier Deschamps fue ampliamente superior y derrotó por 2-0 a Marruecos, sellando su pasaporte a las semifinales del torneo sin pasar mayores sobresaltos y ratificando su condición de máximo favorito a quedarse con el título.
Desde el pitazo inicial, el conjunto europeo adueñó de la posesión del balón y manejó los hilos del encuentro frente a un seleccionado marroquí que, lejos de la agresividad mostrada en compromisos anteriores, optó por refugiarse en su propio campo y apostar al repliegue defensivo.
El dominio francés fue absoluto durante los primeros 45 minutos. Incluso, la paridad pudo haberse roto antes del descanso, pero la gran estrella gala, Kylian Mbappé, desperdició un tiro penal. Pese a la chance errada, Francia jamás perdió los estribos ni el control táctico, sosteniendo una intensa presión alta que transformó al arquero africano, Yassine Bono, en la gran figura de su país para mantener el marcador en cero durante la primera mitad.
Dos minutos letales para sentenciar la historia
La resistencia de Marruecos se desmoronó por completo en la etapa complementaria, donde Francia capitalizó su superioridad en una ráfaga demoledora. Tras una efectiva recuperación en ataque, Mbappé se tomó revancha de su penal fallado y abrió el marcador con un potente disparo desde afuera del área que dejó sin opciones a Bono.
Casi de inmediato, antes de que el conjunto norafricano pudiera asimilar el golpe, Ousmane Dembélé aprovechó una veloz e impecable transición de contraataque para estampar el 2-0 definitivo. Los europeos dispusieron de más oportunidades para ensanchar la diferencia en el marcador, pero chocaron reiteradamente con las notables intervenciones del guardameta marroquí, el único baluarte de su equipo.
Firmeza defensiva y la mira en el próximo rival
Marruecos quemó las naves en el tramo final con el ingreso de variantes y el empuje de su orgullo, pero sus intentos resultaron estériles ante una última línea francesa que se plantó con extrema solidez y neutralizó cada aproximación. El elenco africano estuvo lejos del nivel colectivo que supo exhibir en citas pasadas y pagó un precio muy alto por las desatenciones cometidas en la salida.
Con este triunfo inapelable en Boston, Francia se metió entre los cuatro mejores seleccionados del planeta. Ahora, el plantel capitaneado por Mbappé aguardará por el desenlace del cruce entre Argentina y Suiza para conocer a su rival en la antesala de la gran final de la Copa del Mundo.

