Inglaterra y Francia regalaron un partidazo con goles de "Play Station": 6-4 y tercer puesto para los ingleses
En una batalla épica que terminó 6 a 4 contra Francia, el seleccionado británico resistió una remontada furiosa de los galos en el segundo tiempo y se subió al podio de la Copa del Mundo.
El partido por el tercer y cuarto puesto del Mundial 2026 ya tiene un lugar reservado en las páginas doradas de la historia del fútbol. En un encuentro de pura locura, efectividad cambiante y emociones al límite, Inglaterra derrotó 6 a 4 a Francia en el estadio, consagrándose como el dueño del tercer lugar del podio y sellando el encuentro con mayor cantidad de goles en todo el certamen.
Un primer tiempo perfecto para los "Tres Leones"
La primera mitad fue un monólogo absoluto del combinado británico, que saltó a la cancha como una auténtica tromba. Con un fútbol vertical y una contundencia implacable, los dirigidos por el seleccionado inglés destrozaron las líneas francesas.
La figura del primer tiempo fue Bukayo Saka, quien se anotó con un doblete letal. A los 37 minutos, tras un contragolpe fulminante donde Marcus Rashford no pudo definir ante Mike Maignan, el rebote derivó en una asistencia para que Saka empujara la pelota casi con el arco vacío. Ya en el tiempo adicionado, Eberechi Eze filtró un pase milimétrico para que el propio Saka, ganándole la posición a Theo Hernández, sacara un remate cruzado inatajable para el 4-0 parcial. Previamente, Declan Rice y Ezri Konsa ya habían vulnerado la red gala.
Del otro lado, la primera mitad de Francia se resumió en impotencia; aunque generaron algunas ocasiones, la falta de eficacia y las intervenciones clave de Jordan Pickford mantuvieron el arco inglés invicto antes del descanso.
La furia de Mbappé y una remontada impensada
Sin embargo, el complemento guardaba un guion cinematográfico. Francia salió con el orgullo herido y comenzó una levantada que parecía utópica. Apenas a los tres minutos de la reanudación, Kylian Mbappé anotó el descuento que encendió la ilusión. Seis minutos más tarde, el propio astro del Real Madrid asistió a Bradley Barcola para poner un electrizante 2-4.
El asedio francés continuó y, a los 21 minutos, Mbappé volvió a sacudir las redes firmando el 3-4. El milagro galo estaba a un solo tiro de distancia.
Bellingham y Saka liquidaron el pleito
Cuando el partido quemaba e Inglaterra flaqueaba, apareció la jerarquía británica para frenar la marea azul. Un penal ejecutado con maestría por Saka devolvió la tranquilidad con el 5-3, sellando además su 'hat-trick' personal.
La resistencia francesa vendió cara su derrota: ya en el tiempo de descuento, Ousmane Dembélé frotó la lámpara y anotó un golazo para poner el 4-5 que le daba una última vida a los subcampeones del mundo de 2022. Pero la última palabra la tuvo Jude Bellingham. Dos minutos después del descuento de Dembélé, la joya inglesa armó una jugada impresionante, desparramó a la defensa y estampó el 6-4 definitivo.
Un cierre de película para un partido que lo tuvo todo: goles, estrellas en su máximo esplendor, remontadas frustradas y el bronce mundialista pintado de blanco y rojo.

