Crisis: ni el local de empanadas de La Bomba Tucumana se salvó. Cerró sus puertas con críticas a Milei
Gladys confirmó el cierre de su emprendimiento gastronómico y aseguró que la difícil situación económica la obligó a tomar la decisión. También lamentó que sus trabajadores se quedaran sin su fuente laboral.
Gladys "La Bomba Tucumana" anunció el cierre de su local de empanadas después de dos años y expresó su tristeza por tener que ponerle fin al emprendimiento.
La cantante comunicó la decisión a través de sus redes sociales y explicó que la situación económica fue determinante.
"Hoy me toca despedirme de un sueño, y lo hago con el corazón partido", expresó al comenzar su publicación.
Luego explicó: "Con muchísimo dolor tengo que anunciar el cierre de nuestro local de empanadas. Una decisión que jamás hubiera querido tomar, pero que la difícil situación económica que estamos atravesando nos obliga a enfrentar".
La preocupación por sus trabajadores
La artista hizo especial hincapié en las personas que trabajaban en el emprendimiento y que, a partir del cierre, perdieron su fuente laboral.
"Detrás de este cierre hay mucho esfuerzo, ilusiones, trabajo y, sobre todo, personas maravillosas que hoy también se quedan sin su fuente de trabajo", manifestó.
En ese sentido, apuntó contra las políticas oficiales al señalar que esas personas "son las más perjudicadas por esta realidad y por las políticas de este Gobierno".
Gladys también agradeció a quienes acompañaron el negocio durante estos años: "A cada cliente que nos eligió, que nos acompañó y que fue parte de esta historia, gracias de corazón".
Finalmente, dejó abierta la posibilidad de regresar en el futuro. "Ojalá algún día podamos volver a encontrarnos", expresó.
Ya había advertido sobre las dificultades
En septiembre, durante una participación televisiva, La Bomba Tucumana había contado que evaluaba cerrar su local de empanadas en Recoleta por las dificultades para sostenerlo.
En aquella oportunidad manifestó su preocupación por la situación económica y sostuvo: "Sería una hipocresía decir que está todo bien. La realidad es que está todo mal, la gente está triste y no tiene para comer".





