A 15 años de la tragedia del avion de sol que debía llegar a Comodoro
El accidente del vuelo de Sol que unía Neuquén con Comodoro Rivadavia dejó 22 víctimas fatales en 2011. Quince años después, familiares y distintas voces continúan cuestionando la investigación oficial y señalan contradicciones, posibles irregularidades y pruebas que siguen generando interrogantes
Este 18 de mayo se cumplen 15 años de una de las tragedias aéreas más impactantes vinculadas a la Patagonia: la caída del vuelo de Sol Líneas Aéreas que cubría el tramo entre Neuquén y Comodoro Rivadavia y que terminó con la vida de 22 personas.
El accidente ocurrió la noche del 18 de mayo de 2011, cuando el avión SAAB 340 cayó a unos 35 kilómetros de Los Menucos, en Río Negro, en una zona cercana a Prahuaniyeu. La aeronave realizaba un recorrido utilizado habitualmente por trabajadores vinculados a la actividad petrolera entre Mendoza, Neuquén y Comodoro Rivadavia. No hubo sobrevivientes. A más de una década y media del hecho, las dudas sobre lo ocurrido continúan presentes.
Entre los cuestionamientos aparecen contradicciones en los primeros testimonios, observaciones sobre el manejo de la escena y fuertes críticas hacia la investigación oficial. Uno de los puntos más debatidos fue la rápida instalación de la hipótesis del denominado "engelamiento severo" como causa del accidente. Sin embargo, distintos especialistas y pilotos remarcaron a lo largo de los años que este tipo de aeronaves están certificadas para operar en condiciones de hielo y que el fenómeno, si bien riesgoso, no suele derivar en explosiones en pleno vuelo.
Las versiones sobre lo ocurrido también generaron controversias. Un vecino de la zona sostuvo inicialmente haber observado una "bola de fuego" y varias explosiones antes del impacto, aunque posteriormente modificó su relato y aseguró que el incendio se produjo al tocar tierra. Otro de los capítulos más polémicos surgió meses después, cuando la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) denunció el hallazgo de restos humanos y piezas del avión enterradas cerca del lugar del siniestro.
La situación abrió nuevas sospechas y generó cuestionamientos sobre la preservación de pruebas. El caso también dejó fuertes críticas por el manejo del material recuperado y por el acceso restringido a elementos clave de la investigación, como el registrador de voces de cabina.
Distintas voces cuestionaron quiénes tuvieron acceso a esa información y por qué persisten dudas sobre detalles esenciales de los últimos minutos del vuelo. Según publicaciones y registros oficiales citados a lo largo de los años, el expediente continúa bajo investigación y todavía existen interrogantes que para familiares y especialistas nunca terminaron de esclarecerse.
Fuente: Mendoza Today








