A medio siglo del golpe, el reclamo por memoria y justicia se mantiene vigente en Chubut

Abogados, docentes, militantes y especialistas coincidieron en la necesidad de sostener la memoria hist髍ica y advirtieron sobre los desaf韔s actuales en torno a los juicios de lesa humanidad y los discursos negacionistas en la regi髇.

 A medio siglo del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, distintas voces de Chubut y la Patagonia volvieron a poner en primer plano la importancia de sostener la memoria, la verdad y la justicia como pilares fundamentales de la democracia. 

Desde el 醡bito judicial, acad閙ico, pol韙ico y de los derechos humanos, coincidieron en que el terrorismo de Estado tambi閚 dej una huella profunda en la regi髇 y que ese pasado sigue interpelando al presente. Las reflexiones remarcaron que la represi髇 no fue un fen髆eno aislado de los grandes centros urbanos, sino que tambi閚 tuvo impacto en ciudades como Comodoro Rivadavia, Trelew, Rawson y Puerto Madryn. 

En ese sentido, destacaron el valor de los juicios de lesa humanidad que se llevaron adelante en la provincia, especialmente la Causa 8.008 en Comodoro, que permiti visibilizar el funcionamiento del aparato represivo en la zona. El abogado de derechos humanos Eduardo Hualpa sostuvo que la dictadura inaugur una etapa de extrema violencia en el pa韘 y record que en Chubut tambi閚 hubo centros clandestinos de detenci髇, torturas, desapariciones y muertes. 

En ese marco, advirti sobre los intentos actuales de relativizar o justificar hechos que ya fueron probados en la Justicia. Por su parte, la referente de derechos humanos Silvia Pechi insisti en que la consigna "D髇de est醤" contin鷄 vigente, ya que a鷑 persisten pactos de silencio y existen interrogantes sin resolver sobre el destino de personas desaparecidas.

Adem醩, se馻l que el paso del tiempo no reduce la responsabilidad del Estado en la b鷖queda de verdad y justicia. Desde el 醡bito acad閙ico, distintos investigadores subrayaron que la discusi髇 sobre la dictadura no pertenece 鷑icamente al pasado. El polit髄ogo Sebasti醤 Barros plante que el retroceso de las ideas de verdad y justicia, junto con el avance de discursos negacionistas, vuelve a poner en debate cuestiones que parec韆n saldadas en democracia.

En la misma l韓ea, la docente e investigadora Natalia 羖varez advirti sobre la falta de pol韙icas p鷅licas de memoria en la regi髇 y la necesidad de generar espacios que permitan transmitir el pasado reciente a las nuevas generaciones. Seg鷑 explic, cuando esos debates no se sostienen desde el Estado y las instituciones, otros relatos ocupan ese lugar.

Tambi閚 desde el 醡bito universitario remarcaron el rol de la investigaci髇 y la producci髇 acad閙ica para reconstruir lo ocurrido en la Patagonia. Historiadores como Gabriel Carrizo, Guadalupe D韆z y Daniel Cabral Marques coincidieron en que los juicios, los testimonios y los archivos han permitido demostrar que en la regi髇 existi un entramado represivo con caracter韘ticas propias. 

Otro de los ejes presentes en las reflexiones fue el impacto econ髆ico y social de la dictadura. Algunos especialistas se馻laron que el golpe no solo implic la persecuci髇 de personas, sino tambi閚 la implementaci髇 de un modelo econ髆ico que afect profundamente a los sectores trabajadores y que dej consecuencias que a鷑 se perciben.

Adem醩, se destac la necesidad de incorporar otras miradas al an醠isis del per韔do, como la situaci髇 de los pueblos originarios, la persecuci髇 a comunidades chilenas en la Patagonia y las experiencias de distintos sectores sociales atravesados por la represi髇. A medio siglo del golpe, las distintas voces coincidieron en que la memoria no debe limitarse a una conmemoraci髇, sino que debe ser una herramienta activa para comprender el presente. En ese sentido, remarcaron que sostener la verdad hist髍ica, avanzar en los procesos judiciales y rechazar cualquier forma de negacionismo resulta fundamental para fortalecer la democracia. 

Finalmente, advirtieron que el desaf韔 no solo es recordar lo ocurrido, sino tambi閚 garantizar que las nuevas generaciones conozcan esa historia y puedan interpretarla cr韙icamente, en un contexto donde los discursos sobre el pasado vuelven a estar en disputa. 

Fuente: El Extremo Sur

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