Atado a tu amor
Un an醠isis de Sa鷏 Gherscovici
La derrota de Donald Trump en las elecciones intermedias de Estados Unidos no puede ser catalogada como sorpresiva, porque ya la adelantaban todos los analistas y encuestas serias, pero nadie pudo prever que la paliza que recibieron los republicanos iba a ser tan grande y de tan alto impacto.
Con el resultado, los dem骳ratas controlar醤 desde el 3 de enero ambas C醡aras, ya que se aseguraron 54 bancas cuando se requer韆n 51 en Senadores, y en Diputados obtuvieron 228, 10 arriba de las necesarias para ser mayor韆. En las gobernaciones, pasaron a controlar 28, con el agregado que ganaron en cinco estados claves como Georgia, Iowa, Nevada, Ohio y Texas, hist髍icamente republicanas.
Pese a que Donald Trump quiere hacer la gran Ram髇 D韆z, negando en cancha de Boca haberse ido a la B, el presidente fue el protagonista de la campa馻, en la que claramente reconoci� que las elecciones eran un plebiscito de su gesti髇, ofreci� 5000 d髄ares a cada estadounidense en caso de victoria, e inst� a sus seguidores a votar a los candidatos del partido como si 閘 estuviese en la boleta.
Aunque ahora quiera separarse, est� claro que la mayor韆 de los estadounidenses le hizo caso y vot� efectivamente como si estuviese en la boleta y as� rechaz� la situaci髇 econ髆ica en la que se encuentra la mayor韆 del pueblo ("es la econom韆, est鷓ido"), la guerra de Ir醤, la persecuci髇 brutal a los inmigrantes, y su desprecio para con periodistas y con quien piensa distinto a 閘. 縇es suena parecido?
縔 ahora qui閚 podr� ayudarnos?
En las pasadas intermedias en Argentina estaba todo dado para que suceda lo mismo. El salvataje que Trump le otorg� a Milei para que no se escapen algunas variables econ髆icas, entre ellas el precio del d髄ar y la inflaci髇, fue clave para enderezarlo e impedir el resultado que, a todas luces, ol韆 a derrota. Ahora, con un Trump derrotado y maniatado, muchos piensan que la misma ser� inevitable el a駉 que viene, cuando se ponga efectivamente a consideraci髇 el cambio de presidente y modelo.
El gobierno y el presidente Javier Milei entraron en p醤ico porque, si bien se esperaban la derrota de Trump, nunca supusieron que iba a ser tan catastr骹ica que dejase al l韉er de la derecha mundial a tiro de juicio pol韙ico (impeachment), si es que los dem骳ratas quieren y se animan a cumplir con lo que muchos entienden que tambi閚 le pidi� el pueblo estadounidense al darles tan contundente apoyo.
Milei reaccion� como siempre cuando las cosas no le gustan y lo aterran, con la negaci髇. Su habitual nivel de "tuiteo" qued� casi tan paralizado como cuando sufri� el cimbronazo de la derrota de Bolsonaro, a quien ayud� a profugarse a posteriori a Estados Unidos. Tampoco hizo declaraciones y las esquiv� en Espa馻, donde fue para participar en la Cumbre Iberoamericana pero opt� por reunirse con el l韉er de la derecha franquista, Santiago Abascal, en lugar de asistir a la cena de gala.
Mientras tanto, en la Casa Rosada, el gabinete se reuni� de urgencia y si bien se supone que en ese encuentro se analiz� la situaci髇, tambi閚 se decidi� llamarse a silencio a la espera de la evaluaci髇 del terreno y del futuro inmediato que aparece m醩 que complicado con un Trump absolutamente controlado por los dem骳ratas que antes, sin tanto poder, ya hab韆n objetado el salvataje a la Argentina.
En ese terreno de dudas, y mientras el justicialismo intenta salir de su interna suicida, la senadora Patricia Bullrich se sigue probando el traje de candidata de un "mile韘mo" sin Milei, marcando la cancha dentro del gobierno que a鷑 integra, imponiendo condiciones o para cambiar el reparto de acciones en una eventual continuidad de la alianza o para -una vez m醩- abandonar el barco y subirse a otro que, en esta ocasi髇, la encuentre como mascar髇 de proa.
El gran aliado
El gran aliado de Milei, adem醩 del PRO, la UCR con peluca y los gobernadores alineados, es la dispersi髇 interna que sigue teniendo el justicialismo que viene recibiendo claras se馻les, con el triunfo de Lula y ahora con la derrota de Trump, que empezaron a soplar otros aires que indican que hay posibilidad de cambio, a鷑 en un mundo controlado por las redes y las granjas de bots.
En la semana uno de los arquitectos del triunfo de Lula, el diputado Andr� Janones el creador del Ej閞cito de Lula, se reuni� en Buenos Aires con Sergio Massa y luego con Cristina Fern醤dez de Kirchner, a quien visit� en su injusta reclusi髇 de San Jos� 1111. No lo hizo con el gobernador de Buenos Aires y candidato natural a la presidencia, Axel Kicillof o al menos no se dio a conocer encuentro alguno.
La experiencia de Brasil no es autom醫icamente traspolable a la Argentina pero si es casi obligatorio tomar nota de c髆o, con decisi髇 y coraje y asentado en un claro liderazgo, que tambi閚 permiti� generar r醦idas respuestas y cambios, puede darse vuelta una elecci髇 que parec韆 perdida y amenazada por las nuevas estrategias ya no de comunicaci髇 sino de dominaci髇, que tambi閚 deben usarse desde pero con un claro contenido 閠ico, democr醫ico y progresista.
PD1. Los dem骳ratas ganaron en Estados hist髍icamente conservadores como Texas, Carolina del Sur, Kansas, Iowa. En algunos casos, los dem骳ratas no ganaban desde hace casi 94 a駉s.
PD2. En Michigan, Abdul El Sayed, a quien Trump denost� por su religi髇 y se burl� confundiendo expresamente su nombre, se convertir� en el primer senador musulm醤 en Estados Unidos. Gina Hinojosa ser� la primera gobernadora latina de Texas, y Xavier Becerra ser� el primer gobernador hispano desde 1875, ambos fueron felicitados por la presidenta de M閤ico, Claudia Sheinbaum Pardo.
PD3. Byron Donalds ser� el primer afroamericano en gobernador Florida, al igual que Keisha Lance Bottoms en Georgia
PD4. Deb Haaland ser� la primera mujer ind韌ena gobernadora de Nuevo M閤ico









