Ballenatos muertos en Madryn: detectaron una bacteria y explicaron qué se sabe hasta ahora
En diálogo con ABC Radio, Víctor Fratto explicó que los análisis apuntan a una enfermedad llamada erisipela. Aclaró que el conteo continúa abierto y que, hasta el momento, no encontraron causas vinculadas con actividades humanas.
La aparición de ballenatos muertos en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés generó preocupación. En diálogo con ABC Radio por FM Records, Víctor Fratto, quien participa del monitoreo sanitario de ballenas, explicó que los análisis realizados hasta ahora apuntan a una bacteria que produce una enfermedad llamada erisipela.
"Se trataría de una bacteria que produce una enfermedad que se llama erisipela. Es una bacteria que vive en el ambiente marino asociado a fauna marina", señaló.
Según explicó, puede encontrarse en peces, moluscos, crustáceos e incluso en la piel de las propias ballenas. La enfermedad puede manifestarse mediante manchas romboidales en la piel, aunque esas marcas no siempre aparecen.
Fratto indicó que también puede afectar el interior del organismo y provocar septicemia y falla multiorgánica. Es esa posibilidad la que se analiza en relación con las muertes registradas.
"Hasta ahora lo que hay seguro es que tenemos esta bacteria y que no hemos encontrado causas en actividades humanas vinculadas a la muerte de los ballenatos", afirmó.
Por qué adelantaron los análisis
Fratto explicó que el seguimiento sanitario no comenzó a raíz de los hallazgos recientes, sino que forma parte de un programa sostenido durante más de dos décadas.
"Esta actividad de monitorear la ballena no la estamos haciendo ahora porque aparecieron los ballenatos muertos", remarcó. Según detalló, el trabajo lleva 23 años ininterrumpidos.
Habitualmente, las muestras se analizan y los datos se consolidan una vez terminada la temporada. En esta oportunidad, decidieron anticipar algunos estudios para ofrecer respuestas ante la preocupación de la comunidad.
"Se enviaron algunas muestras a analizar antes de tiempo", explicó.
También señaló que existen antecedentes de esta enfermedad en ballenatos del Golfo Nuevo y registros de muertes de cetáceos por erisipela en otros lugares del mundo. "No es algo nuevo lo que está pasando", sostuvo.
El número de ejemplares todavía no está cerrado
Consultado por la cantidad de ballenatos encontrados, Fratto confirmó que llevan un registro, pero aclaró que todavía no difunden una cifra definitiva.
"Los números no los estamos dando a conocer simplemente porque no están cerrados", indicó. Explicó que deben revisar los registros y descartar, entre otras cuestiones, que un mismo ejemplar haya sido contabilizado más de una vez.
Además, pidió cautela al comparar temporadas. Según señaló, los grupos de ballenas que llegan a los golfos no son los mismos cada año, un aspecto que debe considerarse al interpretar los datos.
Los hallazgos y el retiro de los cuerpos
Fratto mencionó hallazgos en distintos sectores de la costa, entre ellos playas cercanas a Puerto Pirámides, Pardelas, El Doradillo, la bahía de Puerto Madryn, Playa Paraná y Cerro Avanzado.
Respecto del procedimiento posterior, explicó que en Puerto Madryn el municipio retira los cuerpos y los traslada a un sitio alejado de la ciudad para enterrarlos.
"La razón por la que se las retira es por esta avidez que a veces tiene la gente de querer tocar a los animales muertos", señaló. Aclaró que se trata de una medida sanitaria que también se aplica ante otros animales marinos muertos.
Los estudios y el seguimiento continúan. Los resultados disponibles orientan la investigación, mientras que las cifras definitivas se conocerán una vez revisados y consolidados los registros de la temporada.
Foto: Maxi Jonas. AFP








