Comodoro: vecinos de distintos barrios muestran el mismo problema: el barro ya impide salir de sus casas
Laprida, Cordón Forestal, El Atardecer y Abel Amaya reportan calles intransitables tras las lluvias. Reclaman mantenimiento urgente, enripiado y respuestas del Municipio.
Las quejas se repiten con distintos nombres de barrio pero un mismo problema en Comodoro Rivadavia: el barro volvió a convertir calles en verdaderos pantanos, complicando la vida cotidiana de cientos de familias. En sectores como Laprida, Cordón Forestal, El Atardecer y Abel Amaya, vecinos aseguran que ya no pueden entrar ni salir de sus casas con normalidad y que la situación se arrastra desde hace meses, e incluso años.
Las imágenes que circularon en las últimas horas muestran vehículos encajados, zanjas desbordadas y calles completamente cubiertas de agua y greda. "Hace más de un año que no pasa la máquina y hace más de tres que no hay enripiado", denunció una vecina de barrio El Atardecer. En Laprida, sobre el camino a los ex molinos, familias aseguran que llevan semanas con accesos bloqueados.
El problema no solo afecta la movilidad, sino también el trabajo y la vida diaria. "Salís limpio y terminás con los pies llenos de barro. Es imposible", relató otra vecina de Abel Amaya, donde además reclaman obras básicas como el tendido de gas y mejoras en calles clave como Jorge Reyes y la 491.
La situación vuelve a poner en agenda una problemática estructural de la ciudad: la falta de mantenimiento vial en barrios periféricos. En muchos sectores sin asfalto, las lluvias intensas exponen la fragilidad del suelo y la ausencia de obras de drenaje, lo que genera acumulación de agua y barro durante días.
Especialistas en urbanismo advierten que, sin un plan sostenido de enripiado, nivelación y escurrimiento, estos episodios tienden a repetirse cada temporada. Además, el crecimiento urbano sin infraestructura adecuada agrava el impacto de fenómenos climáticos que en la Patagonia son cada vez más frecuentes e intensos.
En este contexto, los vecinos reclaman intervenciones urgentes del Municipio, como el envío de maquinaria, la mejora de calles y soluciones de fondo que eviten que el problema se repita tras cada lluvia.
Mientras tanto, quienes viven en estos barrios siguen esperando respuestas. "Somos gente que trabaja todos los días, necesitamos poder salir de nuestras casas", resumió un vecino, reflejando un reclamo que ya es colectivo.


