Datos de Nación: Chubut fue una de las provincias más afectadas por la pérdida de puestos de trabajo

El informe del SIPA revela una fuerte caída del empleo formal en Chubut en el último año. La provincia no solo sufre la baja de actividad sino también la migración de mano de obra.

 La generación de empleo genuino atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años en la provincia del Chubut.

Los datos oficiales del informe Situación y evolución del trabajo registrado del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran con crudeza una tendencia que preocupa y que no tiene respuesta: la provincia perdió miles de puestos de trabajo formales.

El deterioro del mercado laboral formal se da en un contexto en las empresas petroleras reconfiguran su estrategia generando que muden sus activos a Vaca Muerta, trasladen trabajadores y generen un vacío en el entramado productivo del sur chubutense. A nivel país la situación es preocupante. 

Las cifras del SIPA muestran que el empleo formal en el país alcanzó en noviembre de 2025 a 12,852 millones de trabajadores registrados, lo que representa una caída del 0,1% respecto del mes anterior, equivalente a 6.700 personas menos dentro del sistema de seguridad social.

En este marco, el desempeño de Chubut aparece entre los más preocupantes del país.

Un retroceso fuerte en el empleo formal 

Hay que destacar que el informe del SIPA toma como base a los trabajadores en relación de dependencia por lo que no se toma en cuenta a los monotributistas o trabajadores que están "en negro" en cada rincón del país. Asimismo, el informe oficial indica que el empleo asalariado registrado en Chubut pasó de 98,9 mil trabajadores en noviembre de 2024 a 92,6 mil en noviembre de 2025, lo que representa una caída interanual del 6,4%. En términos absolutos, la provincia perdió más de 6.300 puestos de trabajo formales en apenas un año, una de las caídas más pronunciadas del país.

El ranking nacional de variación del empleo privado registrado muestra además que solo dos provincias lograron crecer con claridad: Neuquén y Río Negro, impulsadas principalmente por el desarrollo de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta. Neuquén lidera el listado con un crecimiento cercano al 3,4%, mientras Río Negro presenta un leve aumento del 0,7%.

En contraste, la mayoría de las provincias muestran números negativos y Chubut aparece en el puesto 13 del ranking nacional, con una caída cercana al 4,4% según los datos comparativos difundidos a partir del informe. 

El contraste resulta evidente: mientras la Cuenca Neuquina goza del boom energético que genera Vaca Muerta, la Cuenca del Golfo San Jorge muestra un deterioro marcado en su mercado laboral formal.

Petróleo sin impacto en el empleo 

El retroceso del empleo registrado en Chubut genera cuestionamientos en una provincia donde la actividad petrolera sigue siendo uno de los motores centrales de la economía regional. La Cuenca del Golfo San Jorge mantiene niveles de producción relevantes y continúa siendo una de las regiones más pujantes del país. Sin embargo, los datos laborales muestran que esa actividad no logró sostener el empleo formal ni generar nuevos puestos de trabajo en el circuito registrado. 

El impacto social de esta caída es especialmente visible en ciudades petroleras como Comodoro Rivadavia, donde distintos sectores advierten que cerca de 8.000 personas quedaron fuera del circuito laboral formal en los últimos dos años como resultado de la contracción del empleo. La comparación con Neuquén vuelve a ser inevitable. Allí, el desarrollo intensivo de Vaca Muerta generó un crecimiento sostenido del empleo privado registrado, consolidando a la provincia como el principal polo de expansión laboral dentro del sector energético. En cambio, en Chubut la actividad hidrocarburífera no estuvo acompañada por políticas que permitieran sostener el empleo o atraer nuevas inversiones productivas que compensen el retroceso de otras actividades económicas. 

Un escenario laboral negativo a nivel nacional El deterioro del empleo formal en Chubut se da además en un contexto nacional complejo. El informe del SIPA señala que el empleo asalariado registrado en el sector privado cayó 1,3% interanual, lo que equivale a 78.800 trabajadores menos en todo el país. La tendencia negativa también se refleja en el comportamiento reciente del mercado laboral: en los últimos seis meses analizados por el informe, el empleo privado acumuló una pérdida de 86.000 puestos de trabajo, lo que confirma un escenario de contracción hacia finales de 2025.

En el análisis por provincias, el documento oficial indica que solo tres jurisdicciones lograron aumentar el empleo en términos interanuales, mientras que diecinueve registraron caídas, entre ellas Chubut, Santa Cruz, La Rioja y Tierra del Fuego.

Los datos del SIPA muestran que las mayores caídas del empleo asalariado privado se observaron en Santa Cruz (-10,8%), Chubut (-6,4%), La Rioja (-5,1%) y Tierra del Fuego (-5,0%), consolidando a la Patagonia sur como una de las regiones más afectadas por la destrucción de puestos de trabajo formales en el último año.

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