Descubrió a los 57 años que fue adoptada y busca a su posible hermano mellizo nacido en Comodoro
Corina conoció la verdad hace apenas cinco meses, durante una conversación familiar. Según pudo reconstruir, nació en octubre de 1968 en Comodoro Rivadavia y habría tenido un hermano o una hermana melliza. "Es un camino nuevo que realmente me está cambiando la vida", expresó en diálogo con ABC Radio.
Corina comenzó una búsqueda que atraviesa su identidad y su historia familiar: a los 57 años descubrió que fue adoptada y que podría tener un hermano o una hermana melliza nacido también en Comodoro Rivadavia, en octubre de 1968.
En diálogo con ABC Radio, contó que desde hacía tiempo tenía dudas sobre sus orígenes debido a que no encontraba semejanzas físicas con sus padres adoptivos ni con otros integrantes de la familia.
"Siempre tenía un poco de dudas de saber de dónde era mi origen, porque no tenía coincidencias físicas con mis padres, ni con mis primos ni con nadie de la familia. También había actitudes que te hacían dar cuenta de que había cosas raras", relató.
La confirmación llegó hace cinco meses, durante una cena con sus primos. En medio de una conversación, una de sus familiares le preguntó si realmente quería conocer la verdad.
"Le dije que sí, que quería saber, y me respondió: ‘Yo sé la verdad: sos adoptada'. Así empezó todo este camino nuevo que me está cambiando realmente la vida", recordó.
A partir de esa revelación, Corina comenzó a reconstruir diferentes situaciones de su pasado. "Se me van cerrando círculos y digo: ‘Ah, por eso pasó esto'", explicó.
La posibilidad de un hermano mellizo
Uno de sus primos, que cuando era niño ya vivía con sus padres adoptivos en el sur, fue junto a ellos a buscarla. En aquel momento tenía entre 11 y 12 años y escuchó conversaciones entre los adultos que ahora podrían resultar fundamentales.
"Él escuchó que dijeron que al nene se lo habían llevado primero y que después quedé yo. Sabe que había otro niño, pero no pudo darme más datos", señaló Corina. Sin embargo, todavía no logró confirmar si se trataba de un varón o una mujer.
Su madre adoptiva tiene actualmente 90 años y atraviesa un deterioro cognitivo. En uno de sus momentos de lucidez, pudo confirmar que Corina había sido adoptada porque ella no podía tener hijos. Su padre, en tanto, falleció en 2016.
La noticia produjo un profundo impacto emocional. "Fue tremendo. Estábamos en una cena y quedé atragantada porque me sorprendió bastante. Me aguanté el llanto hasta que subí a la camioneta y nos fuimos a casa. Ahí largué el llanto y desde entonces fui derramando varias lágrimas. Es una nueva vida", describió.
"Los chicos tienen que saber la verdad"
A partir de su experiencia, Corina consideró fundamental que las personas adoptadas conozcan desde pequeñas su verdadera identidad.
"Esto fue hace 57 años, cuando hablar de muchas cosas era un tabú. Yo considero importantísimo decirles la verdad a los chicos y criarlos en la verdad. No es nada malo adoptar ni que tus padres biológicos no te hayan podido tener. Los chicos tienen que saber su identidad", sostuvo.
Mientras continúa buscando información sobre su nacimiento y sobre ese posible hermano mellizo, Corina destacó el acompañamiento que comenzó a recibir tras hacer pública su historia.
"Estoy recibiendo un montón de cariño de gente que no conozco. Me alientan a seguir buscando y eso me da mucha paz interior para poder continuar", expresó.
Además, aseguró que conserva una asignatura pendiente: regresar a la Patagonia y reencontrarse con el lugar donde comenzó su historia. "Me encantaría volver algún día al sur", concluyó.
Quienes tengan información que pueda contribuir con la búsqueda podrán comunicarse mediante el correo electrónico difundido por Corina. En la entrevista, la dirección no quedó registrada con suficiente claridad, por lo que se recomienda corroborarla antes de publicarla.




