Educación

Docentes de Chubut acatan la conciliación obligatoria

Tras la notificación de la Subsecretaría de Trabajo, los sindicatos docentes suspendieron el paro para evitar multas millonarias y la quita de personerías. Sin embargo, ratificaron que el malestar persiste y trasladarán el reclamo a las calles con movilizaciones en toda la provincia

En un escenario de máxima tensión entre el sector educativo y el Ejecutivo provincial, los gremios docentes de Chubut confirmaron este miércoles que suspenderán las medidas de fuerza previstas. La decisión llega como respuesta directa a la conciliación obligatoria dictada por la Subsecretaría de Trabajo, una herramienta legal que obliga a las partes a detener el conflicto por un plazo determinado, pero que, lejos de traer calma, ha profundizado la brecha entre los trabajadores y el Gobierno.

A través de un duro comunicado conjunto, los sindicatos ATECH, AMET, SITRAED, SADOP y UDA explicaron que el acatamiento de la medida busca proteger la integridad de las organizaciones. Según denunciaron, el Gobierno Provincial utilizó una retórica de "amenazas" para forzar el cese del paro, advirtiendo sobre el cobro de multas millonarias, la quita de personerías gremiales y la exclusión definitiva de las paritarias y mesas técnicas de discusión salarial.

"Esta medida no soluciona el conflicto, solo enciende aún más la bronca", sentenciaron los referentes sindicales. En el escrito, los gremios manifestaron que la conciliación los deja en un lugar de "aparente impotencia", aunque aclararon que esto no significa que el reclamo haya claudicado. Por el contrario, señalaron que la estrategia ahora virará hacia la visibilización directa del descontento mediante la movilización popular.

Pese al levantamiento del paro en las aulas, la dirigencia gremial hizo un llamado urgente a los docentes y a la comunidad educativa para "manifestar en la calle". El plan de lucha se trasladará a cada regional y localidad de la provincia con acciones que buscan demostrar unidad y fuerza frente a lo que consideran una actitud autoritaria por parte del Estado.

El conflicto, que mantiene en vilo el normal desarrollo del ciclo lectivo, entra ahora en una etapa de tregua administrativa de 15 días. Durante este período, el Gobierno y los cinco sindicatos deberán sentarse nuevamente a negociar, mientras el sector docente advierte que la paz social está lejos de alcanzarse si no se brindan respuestas concretas al atraso salarial y a las condiciones laborales que originaron la disputa.

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