Política

Polémica: la diputada chubutense Maira Frías dijo que "Israel es la tierra amada por Dios", en el medio del genocidio que se mantiene contra Gaza

Maira Frías justificó su postura desde sus principios religiosos al integrarse al Grupo Parlamentario de Amistad, omitiendo la grave crisis humanitaria y las denuncias de violaciones a los derechos humanos que persisten en la Franja de Gaza.

Una profunda polémica se desató en el ámbito político tras las declaraciones de la diputada nacional por Chubut, Maira Frías. Al participar en la constitución formal del Grupo Parlamentario de Amistad (GPA) con el Estado de Israel en la Cámara de Diputados de la Nación, la legisladora libertaria calificó a dicha nación como "la tierra amada por Dios". Sus dichos generaron un inmediato revuelo debido al contexto internacional y las denuncias por las acciones bélicas que se sostienen en Medio Oriente.

Durante su intervención, Frías manifestó que es "un honor" formar parte de este espacio y vinculó directamente su rol político con sus creencias personales. "Tengo mis principios y valores cristianos, y todo lo que nos enseñaron siempre es amar a la tierra de Israel", expresó la diputada, añadiendo que ver a tantos colegas con su misma postura "es una respuesta de que Israel es la tierra amada por Dios".

Asimismo, la representante chubutense respaldó la alineación geopolítica del Gobierno nacional y remarcó la importancia de avanzar en una agenda de cooperación bilateral para "eliminar el odio contra todos los credos", recordando que Argentina fue pionera en la región en establecer lazos diplomáticos con ese país. "Estamos acá para poder defender todos los temas que competen a esta tierra", concluyó.

El escenario en Gaza: Denuncias de genocidio e impacto humanitario

Las afirmaciones de la legisladora contrastan de forma drástica con los últimos informes de los organismos internacionales respecto de la situación en la Franja de Gaza. Recientemente, una comisión de investigación de las Naciones Unidas concluyó que las fuerzas israelíes han cometido actos de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad, señalando el ataque y la muerte deliberada de niños palestinos. Según la ONU, esta violencia sistemática ha continuado incluso tras el cese al fuego establecido hace meses, en paralelo con una extensión de la ocupación militar.

El panorama en el territorio palestino se ve reflejado en estadísticas oficiales devastadoras:

Víctimas mortales: Desde el inicio del conflicto se registran más de 73.000 palestinos fallecidos, incluyendo estimaciones que superan los 21.000 niños asesinados, mientras que la cifra de heridos ya supera los 173.000.

Impacto en la infancia: Los menores de edad representan cerca del 30% del total de las muertes, contabilizándose además decenas de miles de niños con heridas graves, amputaciones, cuadros de hambruna y desnutrición severa.

Destrucción de infraestructura: El 97% de los establecimientos educativos y al menos el 98% de las tierras agrícolas han resultado destruidos, lo que ha sumergido a más de dos millones de desplazados en una crisis sanitaria sin precedentes.

A pesar del acuerdo de cese al fuego auspiciado por la comunidad internacional, los informes documentan cientos de muertes adicionales debido a la continuidad de hostilidades y bombardeos. Lejos de efectuar una retirada, las fuerzas militares han expandido su control a aproximadamente el 70% del territorio de la Franja, confinando a la población civil sobreviviente a ocupar apenas el 30% restante del área.

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