RIGI

Qué significará el RIGI de PAE para Cerro Dragón y la producción petrolera nacional

El proyecto de 1200 millones de dólares de Pan American Energy podría hacer que uno de cada seis barriles convencionales provenga de la recuperación terciaria.

Hablar de Cerro Dragón es hablar del corazón petrolero de la Cuenca del Golfo San Jorge. Operado por Pan American Energy (PAE), es el yacimiento más importante del convencional argentino y una pieza central de la economía chubutense: produce unos 70.000 barriles diarios y de su actividad dependen buena parte del empleo, las regalías y la red de pymes de servicios de la región. Ese mismo yacimiento podría ahora cambiar la escala de la recuperación terciaria en el país. Según el último informe de GtoG Energy Consulting, el pico incremental que prevé el proyecto presentado por PAE bajo el RIGI llegaría a 16.600 barriles diarios, el equivalente al 88% de todo el EOR que hoy produce la Argentina. El contraste con el presente es marcado. En agosto, Cerro Dragón aportó 860 barriles diarios por inyección de polímeros, apenas el 1,5% del crudo del bloque y el 4,6% de la terciaria nacional, que en total sumó 18.826 barriles por día.

Un yacimiento para casi duplicar la terciaria

El expediente que PAE presentó para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones contempla una inversión de 1200 millones de dólares. El plan incluye 22 plantas de polímeros, la perforación de 100 pozos nuevos y unas 600 intervenciones sobre pozos existentes, todo concentrado en un solo activo. De concretarse, el proyecto permitiría recuperar 46 millones de barriles adicionales y sumar cinco puntos al factor de recobro del yacimiento. Es decir, petróleo que con las técnicas actuales quedaría bajo tierra y que la recuperación asistida podría llevar a superficie en un campo con décadas de explotación. Para la consultora, Cerro Dragón es el bloque con mayor potencial de expansión del segmento. Inyecta 7,5 millones de metros cúbicos de agua por mes, muy por encima del resto, y su relación agua-petróleo ronda 27. Es un proyecto de recuperación secundaria de enorme escala donde la terciaria todavía tiene una presencia mínima.

El convencional sigue en retroceso

El dato cobra otra dimensión cuando se mira el contexto. La producción convencional argentina pasó de 294.724 barriles diarios en enero de 2024 a 191.718 en agosto de 2026: una caída del 35% en 31 meses, mientras el no convencional ya explica el 77,9% del crudo que produce el país. En el mismo período, la recuperación terciaria creció 16% y su peso dentro del convencional pasó del 5,5% al 9,8%, un máximo histórico. No porque el EOR haya explotado, sino porque los yacimientos maduros declinan más rápido de lo que la terciaria logra compensar. Hoy, uno de cada diez barriles convencionales sale de procesos de recuperación terciaria. Si el RIGI de Cerro Dragón se ejecuta tal como está planteado, la proporción pasaría a ser de uno cada seis, según las estimaciones de GtoG Energy.

Un régimen pensado para Vaca Muerta

Hay otro punto que el informe subraya. El RIGI se diseñó pensando en Vaca Muerta y es la primera vez que lo utiliza un proyecto de recobro en un campo maduro. Si Cerro Dragón avanza, el instrumento quedaría disponible para otros bloques con terciaria, como Manantiales Behr, Diadema o Chachahuén. La discusión toca de cerca a Chubut, que concentra el 76,2% de la producción por recuperación terciaria del país. El convencional no compite con el shale por el barril marginal, pero sostiene empleo, regalías provinciales y cuencas enteras que dependen de mantener los yacimientos en actividad. En agosto, la terciaria de PAE retrocedió 1,8% frente a julio, aunque acumula una suba de 23,1% interanual. El informe aclara además que los 1200 millones de dólares corresponden a un expediente presentado, que fue ampliado el 1 de octubre, y no a capital ya desembolsado.

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