Chubut

¿Todo sea por un "like"? Alerta por adolescentes que fingen su desaparición para sumar seguidores

La Policía de Chubut advierte sobre una alarmante tendencia en redes sociales. En un caso reciente, una chica de 14 años transmitió el operativo de su propia búsqueda como si fuera contenido para su comunidad virtual

Imaginate armar las valijas, desaparecer de tu casa, hacer que tu familia pegue el grito en el cielo y movilizar a toda la policía de la provincia solo para ver cómo sube el contador de tus seguidores de Instagram o TikTok. Aunque suene a una locura digna de una serie de televisión, está pasando en la vida real y bastante cerca.

La Policía del Chubut encendió las alarmas tras detectar una práctica tan insólita como peligrosa: adolescentes que simulan estar desaparecidos con el único objetivo de volverse virales y ganar popularidad en el mundo digital.

El subcomisario Patricio Rojas, jefe de la División Búsqueda de Personas en Comodoro Rivadavia, encendió la mecha de la polémica al revelar que este tipo de situaciones ya se convirtieron en un dolor de cabeza diario para la fuerza. El gran dilema es que la policía no puede darse el lujo de dudar: ante la vulnerabilidad de un menor, están obligados a activar todos los protocolos de emergencia de inmediato, incluso cuando el olfato policial les dice que detrás hay una movida armada para las redes.

El "reality" de la búsqueda en vivo

Para entender la magnitud del fenómeno, Rojas detalló un caso reciente que dejó a los investigadores con la boca abierta. Una adolescente de apenas 14 años faltó de su hogar y desató un operativo de búsqueda. Cuando finalmente la encontraron sana y salva, la joven confesó sin vueltas que su "desaparición" le había rendido una jugosa cantidad de nuevos seguidores.

Pero la cosa no quedó ahí. Durante el tiempo en que supuestamente estaba perdida, la chica creó una cuenta paralela en redes sociales. ¿Para qué? Para ir contando el "minuto a minuto" de lo que hacía la policía para encontrarla, transformando el trabajo de los agentes en una especie de contenido de entretenimiento para su comunidad virtual.

"A veces nos encontramos con quienes se quejan porque consideran que estamos exponiendo a menores, pero no tenemos otra alternativa que tomar los casos con la gravedad que la denuncia implica", explicó el subcomisario frente a las críticas que a veces recibe la institución.

El funcionario remarcó que, por suerte, estas travesuras digitales suelen terminar bien, pero advirtió que la fuerza se encuentra entre la espada y la pared: si bajan la guardia pensando que es un juego y el caso resulta ser una tragedia real, las críticas por inacción destruirían a la institución.

La salud mental, la otra cara de la moneda

Más allá de la adicción a los likes, las autoridades miran con muchísima preocupación el trasfondo de estas conductas. Rojas aprovechó para poner sobre la mesa el alarmante aumento de casos relacionados con la depresión y la salud mental en la región, situaciones que demandan un esfuerzo enorme de contención por parte de equipos especializados.

Como contrapartida a las falsas alarmas adolescentes, el jefe policial recordó el drama real que se vive en las calles citando el caso de una mujer de 36 años que desapareció el pasado domingo. Tras un trabajo contrarreloj, los efectivos lograron localizarla el mismo día, pero demandó una larga y delicada tarea de diálogo y convencimiento para que la mujer accediera a revelar su ubicación exacta y pudiera recibir la asistencia médica y psicológica que necesitaba.

Con información recopilada en diálogo con Radio Chubut.

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