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Trelew: restauraron el mural del Che vandalizado en la Universidad y lo declararon patrimonio histórico

La docente Paz Escobar contó en ABC Radio cómo fue el proceso colectivo para recuperar la obra, realizada originalmente en 1998. Docentes, estudiantes, trabajadores no docentes y artistas de la comunidad participaron de la restauración.

El mural del Che Guevara que había sido vandalizado en la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco fue restaurado mediante un trabajo colectivo. Además, el Consejo Zonal avanzó con su declaración como patrimonio histórico de la sede universitaria.

Paz Escobar, docente de la institución y participante de la recuperación, explicó en diálogo con ABC Radio que la decisión fue tomada inmediatamente después del ataque.

"El día que se vandalizó el mural estaba convocada, por otros temas, una sesión del Consejo Zonal. Allí presentamos en conjunto una propuesta de resolución para declararlo patrimonio histórico de la sede y recomendar su restauración", relató.

La Delegación Zonal se comprometió a aportar los materiales necesarios. Una vez concluido el receso invernal, comenzaron las tareas para recuperar la obra respetando su diseño original, que tenía 28 años.

"Nos pusimos en campaña para restaurarlo lo más fielmente posible a como estaba el original", indicó Escobar.


Una restauración colectiva

La docente destacó que en el trabajo participaron diferentes integrantes de la comunidad universitaria y también personas externas a la institución.

"Participamos docentes, estudiantes, no docentes y artistas que no forman parte de la comunidad universitaria, pero que voluntariamente se presentaron para colaborar. Realmente fue un proceso muy lindo", expresó.

Escobar señaló que el objetivo fue recuperar un símbolo con valor histórico, independientemente de las posiciones ideológicas que puedan existir sobre la figura representada.

"Queríamos recomponer algo que tiene que ver con respetar símbolos que poseen un sentido histórico del momento en el que fueron pintados, independientemente de que las personas acuerden o no con esa ideología", explicó.


La denuncia por la vandalización

La entrevistada confirmó que se realizaron presentaciones formales ante el Juzgado Federal, debido a que el ataque ocurrió dentro de una universidad nacional.

"Sé y me consta que se hicieron las presentaciones pertinentes. Se señaló a la persona que vandalizó el mural, que además ni siquiera es de la zona, y ese proceso judicial está en curso", afirmó.

No obstante, aclaró que desconoce en qué instancia se encuentra actualmente la investigación.

"Nosotros nos enfocamos en la parte más interesante, que fue volver a generar el mural", sostuvo.


Una historia que comenzó en 1998

Escobar recordó que el mural ya había surgido como respuesta a otro ataque ocurrido en 1998. En aquella oportunidad, estudiantes y docentes habían colocado una composición de afiches rojos con el rostro del Che Guevara y una de sus frases más conocidas:

"Que la universidad se pinte de negro, de mulato, de obrero y de campesino; que se pinte de pueblo".

La frase pertenece al discurso pronunciado por Ernesto Guevara el 28 de diciembre de 1959, cuando recibió el título de doctor honoris causa de la Universidad Central de Las Villas, en Cuba.

Según relató Escobar, aquella primera intervención permaneció durante algunos meses hasta que fue destruida.

"Un día entramos y estaba todo roto, con saña, en pedacitos muy pequeños. Fue anónimo y nunca supimos quién había sido", recordó.

Luego de ese episodio, decidieron volver a realizar la obra, pero esta vez pintándola directamente sobre la pared. También incorporaron una frase de Eduardo Galeano, que fue recuperada durante la restauración reciente.


Respetaron hasta sus imperfecciones

Uno de los detalles más significativos del proceso fue la decisión de los estudiantes de conservar la disposición original de las letras, incluso con algunas imperfecciones que permanecían desde 1998.

"Les estudiantes calcaron las letras exactamente como habían estado, incluso con algunas desprolijidades en la distribución del espacio y un signo de interrogación que había quedado medio caído", contó Escobar.

La docente propuso corregir aquellos detalles, pero recibió una respuesta contundente: "No, hay que respetarlo como está".

"Me da mucha ternura ese respeto que tienen estudiantes menores de 30 años por el mural. Sentían que tenía que quedar exactamente así", expresó.


Una universidad atravesada por los murales

Escobar explicó que aquella obra inauguró una tradición artística dentro de la sede de Trelew. Con el paso de los años, numerosos murales comenzaron a ocupar las paredes interiores y exteriores del edificio.

"Ese mural inaugura una tradición de multiplicación de murales. La universidad está llena de obras con distintos símbolos, escenas de trabajadores, pueblos originarios y de la biodiversidad", señaló.

Para la docente, la restauración permitió reincorporar la obra a la historia política, cultural y artística de la institución.

"Es una genealogía de paredes que están hablando, diciendo cosas e incluso disputando sentidos, porque no todas van en la misma línea. Eso me parece maravilloso", concluyó Escobar en diálogo con ABC Radio.

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