Una familia de Chubut busca voluntarios para trabajar en una chacra patagónica: ofrecen alojamiento por tres meses
La propuesta es en El Hoyo, en la Comarca Andina, y contempla 25 horas de trabajo semanales a cambio de una cabaña independiente dentro de la propiedad. Las tareas incluyen el cuidado de animales, el mantenimiento de alojamientos turísticos y trabajos en la huerta. Los interesados deben saber manejar y organizar su propia alimentación.
Una familia de El Hoyo, Chubut, busca dos voluntarios para colaborar en una chacra de montaña durante un período mínimo de tres meses. La propuesta combina actividades rurales con tareas vinculadas al turismo y ofrece alojamiento en una cabaña independiente dentro de la propiedad.
El establecimiento está rodeado de bosques nativos y montañas, y cuenta con cabañas turísticas, una huerta, árboles frutales, un pequeño viñedo y una laguna artificial. También hay una pileta y distintos animales, entre ellos caballos, chivas, vacas, gallinas y perros.
La búsqueda está dirigida a personas activas, responsables y dispuestas a participar de las tareas cotidianas. Según las condiciones difundidas por la familia, se trata de un intercambio de trabajo concreto, con horarios y responsabilidades definidos, y no de una estadía turística sin obligaciones.
Las actividades abarcan distintas áreas del establecimiento. Una parte del trabajo estará relacionada con el mantenimiento de las cabañas turísticas, que incluye la limpieza y la preparación de los alojamientos entre una estadía y otra.
También deberán colaborar con el cuidado de los animales, la alimentación y el mantenimiento de los espacios en los que viven. En la huerta, las tareas pueden incluir riego, cosechas de estación, jardinería y poda de árboles.
El trabajo contempla, además, el mantenimiento general de la propiedad. Entre las actividades mencionadas se encuentran pintar, cortar leña, limpiar sectores del bosque y conservar en buenas condiciones los espacios exteriores. Según las necesidades del lugar, también podrían colaborar con la cocina, las redes sociales, el mantenimiento de la pileta y la atención a los huéspedes.
La variedad de tareas hace que la propuesta esté orientada a personas con predisposición para el trabajo físico y capacidad para adaptarse a distintas responsabilidades durante la semana.
El acuerdo establece una carga de 25 horas semanales por persona, distribuidas en cinco horas diarias durante cinco días. Los días de trabajo pueden modificarse según las necesidades de la casa y el movimiento de la temporada turística.
La estadía mínima solicitada es de tres meses, aunque existe la posibilidad de extenderla. La familia busca dos personas que puedan sostener ese compromiso durante el período acordado.
Otro requisito importante es saber manejar. La chacra se encuentra a unos cinco kilómetros de la ruta, por lo que los voluntarios deberán organizar sus propios traslados y tener en cuenta la distancia respecto de otros servicios y puntos de interés de la zona.
Como parte del intercambio, los voluntarios dispondrán de una cabaña independiente dentro de la propiedad. El espacio cuenta con baño privado, cocina propia y calefacción a leña, condiciones que permiten organizar la vida cotidiana con mayor privacidad.
Sin embargo, el alojamiento no incluye todas las comidas. Los voluntarios deberán comprar y preparar sus propios alimentos. La familia ofrece verduras de la huerta según la disponibilidad de cada temporada y algunos productos básicos, como arroz, fideos y papas.
Por eso, antes de aceptar la propuesta, resulta importante contemplar no solo las horas de trabajo, sino también los gastos de alimentación, los traslados y las condiciones de convivencia durante los tres meses de estadía.








