Mundial

El primer batacazo del mundial fue un empate que generó lágrimas de felicidad

Qatar consiguió su primer punto en mundiales de manera agónica tras conseguir el 1-1 frente a Suiza en tiempo de descuento. Los qataríes celebraron celebrando y llorando prácticamente como una final del mundo.

El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026 ya entregó su primer gran impacto emocional, y no llegó precisamente en forma de victoria. En el marco de la jornada inaugural del Grupo B, la selección de Qatar firmó una página dorada en su trayectoria futbolística al conseguir de manera agónica el empate 1-1 frente a Suiza. El pitazo final desató una celebración conmovedora de los jugadores asiáticos, quienes festejaron y lloraron sobre el césped del Levi's Stadium como si hubieran ganado la Copa del Mundo.

El encuentro, disputado en la ciudad de Santa Clara, California, estuvo marcado por el claro y sostenido dominio del conjunto europeo, que fue superior de principio a fin pero terminó pagando un precio altísimo por su falta de contundencia de cara al arco rival.

Dominio helvético y resistencia qatarí

A pesar de que la primera aproximación de peligro estuvo en los pies del qatarí Edmilson, quien no logró definir con claridad, Suiza no tardó en adueñarse por completo de las acciones en los primeros 45 minutos. El marcador se abrió a los 16 minutos de la etapa inicial a través de un penal ejecutado con precisión por Breel Embolo, el delantero del Stade Rennes de Francia.

A partir de allí, la diferencia en el juego fue abrumadora. Suiza generó múltiples ocasiones para ampliar la ventaja antes del descanso. Sin embargo, la historia no terminó en goleada gracias a la notable actuación del arquero de Qatar, quien se transformó en la máxima figura de su equipo al ahogar cada uno de los gritos europeos.

El milagro en el tiempo de descuento

Durante el complemento, la tónica del partido se mantuvo similar. Suiza continuó siendo el dueño absoluto de la posesión del balón, aunque con menor agresividad y punzancia que en la primera mitad. Ante un rival que no lograba incomodar, los europeos parecieron conformarse con la mínima ventaja sin prever el libreto de los minutos finales.

Jugado por el todo o nada, el anfitrión del pasado Mundial de 2022 se animó a adelantar sus líneas sobre el cierre. El primer aviso llegó mediante un remate de media distancia de Ahmed Alaa que controló Kobel sin inconvenientes. Pero cuando ya se jugaba el cuarto minuto de adición, la hazaña se concretó: Homam Al-Amin envió un preciso centro desde el sector izquierdo y Boualem Khoukhi, apareciendo en el corazón del área, conectó un potente cabezazo que desató la locura y las lágrimas del banco qatarí.

Paridad absoluta en el Grupo B

Con este resultado, la zona quedó en una situación de igualdad total. Cabe recordar que en la jornada de este viernes, Canadá (uno de los países organizadores) también había empatado 1-1 frente a Bosnia. De esta manera, las cuatro selecciones del Grupo B inician su camino en la cita mundialista con una unidad, dejando abierta la pelea por la clasificación.

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