Apostó US$1 millón a una victoria de España y perdió todo tras el sorpresivo empate con Cabo Verde
El usuario confió en el triunfo del seleccionado español en su debut mundialista, pero la igualdad le hizo perder una fortuna. Otro apostador ganó casi US$5 millones al jugar por el resultado contrario.
El inesperado empate entre España y Cabo Verde en el debut de ambos equipos en el Mundial 2026 no solo sorprendió a los aficionados, sino que también provocó pérdidas millonarias en el mundo de las apuestas.
Un usuario de la plataforma Polymarket apostó cerca de US$1 millón a que la selección española conseguiría la victoria en su estreno mundialista. Antes del encuentro, el equipo dirigido por Luis de la Fuente aparecía como amplio favorito y la mayoría de los pronósticos apuntaban a un triunfo europeo.
Confiado en ese escenario, el apostador decidió arriesgar una cifra millonaria. Sin embargo, el resultado final fue un empate que terminó convirtiéndose en una de las grandes sorpresas del inicio de la Copa del Mundo.
La apuesta tenía una particularidad: pese al elevado monto invertido, la ganancia potencial rondaba los US$85.000. Pero la igualdad dejó al usuario sin recuperar su inversión.
El caso se viralizó rápidamente en redes sociales y generó repercusión dentro de las comunidades vinculadas a las apuestas deportivas y las criptomonedas.
Mientras tanto, otro usuario identificado como "Fishalive" obtuvo un resultado completamente opuesto. El apostador decidió jugar a que España no ganaría el partido, una opción que antes del encuentro era considerada poco probable.
Según los datos difundidos por la plataforma, invirtió cerca de US$427.952 en posiciones asociadas a una "no victoria de España". Tras el empate, la apuesta resultó ganadora y terminó cobrando aproximadamente US$4,7 millones.
El episodio se convirtió en una de las historias más llamativas de las primeras jornadas del Mundial 2026, con un apostador perdiendo una fortuna y otro obteniendo una de las ganancias más importantes registradas durante el torneo.






