Estados Unidos endureció su postura contra Irán y amenazó con un aislamiento económico "como el mundo nunca ha visto"
El Gobierno estadounidense elevó el tono en medio del conflicto con Teherán y del bloqueo del estrecho de Ormuz. Washington dejó de hablar de un acuerdo cercano y ahora apuesta a incrementar la presión económica.
El gobierno de Estados Unidos endureció este jueves su postura frente a Irán y advirtió que impulsará un aislamiento económico "como el mundo nunca ha visto", en medio de la guerra que ya se acerca a su sexto mes y del cierre del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo.
La advertencia fue realizada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien anticipó que la estrategia de Washington combinará nuevas medidas de presión económica con el impacto que genera el bloqueo del paso marítimo.
"Será una combinación de aislamiento económico como el mundo nunca ha visto", afirmó Bessent en declaraciones a la cadena Newsmax.
El funcionario sostuvo además que el cierre del estrecho de Ormuz impide que ingresen o salgan embarcaciones de los puertos iraníes, lo que profundiza las consecuencias económicas para ese país.
Cambio de estrategia
Las declaraciones marcan un cambio respecto del discurso que la administración estadounidense mantenía días atrás. El 4 de agosto, el propio Bessent había señalado que un acuerdo con Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz podía alcanzarse "hoy o mañana".
Ese mismo día, el presidente Donald Trump aseguró que existían "conversaciones muy buenas" con Irán y manifestó que el país buscaba llegar a un entendimiento.
Sin embargo, las negociaciones quedaron estancadas luego de que fracasara un protocolo de acuerdo firmado a mediados de junio.
El estrecho de Ormuz, eje del conflicto
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de tensión entre ambos países. Antes del conflicto, por ese corredor marítimo circulaba cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Actualmente, Irán mantiene restringido el paso y exige autorizaciones para que los buques puedan atravesarlo, además de plantear el cobro de tasas por ese servicio, una condición rechazada por Estados Unidos.
En ese contexto, el vicepresidente estadounidense JD Vance aseguró que la prioridad de la administración es mantener bajos los precios de la energía.
"El objetivo número uno es mantener el petróleo y el gas baratos para los estadounidenses. Y luego, asegurarnos de que Irán nunca obtenga un arma nuclear", expresó.
Respuesta de Irán
Desde Teherán, el ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, rechazó las declaraciones de Washington y acusó a Estados Unidos de cometer errores de cálculo.
"Un ejemplo: la guerra contra Irán. Ahora, un cálculo erróneo aún más grave sobre el estrecho de Ormuz", escribió el funcionario en la red social X.
Mientras tanto, el conflicto continúa sin avances diplomáticos y con el petróleo nuevamente en el centro de la disputa entre ambos países.


