Lula acelera la reducción de la jornada laboral en Brasil: "Es tiempo para la familia"
El presidente de Brasil cuestionó a sectores opositores y económicos por oponerse a los derechos laborales. El oficialismo busca aprobar antes de las elecciones presidenciales de octubre el proyecto para eliminar la escala 6x1 sin afectar los salarios.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, apuntó duramente contra sectores opositores y económicos a los que acusó de ir en contra de los intereses de los trabajadores. En este contexto, el mandatario ratificó que el oficialismo se encuentra movilizado para acelerar en el Congreso la aprobación del proyecto que busca poner fin al régimen laboral conocido como 6x1, reduciendo la semana laboral sin ningún tipo de recorte salarial.
"Hay gente que juega en contra de los intereses de los trabajadores y trabajadoras de Brasil, pero nuestro Gobierno se está movilizando para aprobar el fin de la jornada 6×1, sin reducción del salario", expresó Lula a través de su cuenta en la red social X. En esa misma línea, remarcó que el pueblo trabajador merece contar con espacios de bienestar y cuidado personal: "Es tiempo para la familia", enfatizó al sostener que quienes mueven el motor productivo del país necesitan mayor disponibilidad horaria para el ocio, la salud y acompañar el crecimiento de sus hijos.
El debate legislativo y los plazos en el Parlamento
La iniciativa se instrumenta a través de una enmienda constitucional que logró la media sanción en la Cámara de Diputados a finales de mayo. Sin embargo, el expediente permaneció frenado durante meses en el Senado hasta que las negociaciones entre el Ejecutivo y el presidente de la cámara alta, Davi Alcolumbre, permitieron destrabar el proceso.
Tras el acuerdo político, el texto fue remitido a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), donde el oficialismo designó como relator al senador aliado Omar Aziz. El legislador adelantó que presentará su informe definitivo mientras evalúa si conservará el articulado original proveniente de la Cámara baja.
El tiempo en el Parlamento es exiguo, ya que el Congreso contará únicamente con una semana de votaciones -prevista del 31 de agosto al 4 de septiembre- antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales fijada para el 4 de octubre.


