Lula respondió con una ironía a los insultos de Milei: "¿Quién es ese tipo?"

El presidente brasileño evitó confrontar directamente con su par argentino, pero el Gobierno de Brasil presentó un reclamo formal y convocó a consultas a su embajador en Buenos Aires.


La escalada diplomática entre la Argentina y Brasil sumó este lunes un nuevo episodio. Luego de los fuertes agravios pronunciados por Javier Milei durante su visita a San Pablo, Luiz Inácio Lula da Silva eligió responder con una frase breve y cargada de ironía.

"¿Quién es ese tipo?", expresó el mandatario brasileño entre sonrisas cuando periodistas le preguntaron por las declaraciones del presidente argentino.

La respuesta ocurrió durante la recepción oficial al mandatario de Corea del Sur, Lee Jae-myung, y fue la primera reacción pública de Lula después de los ataques formulados por Milei durante el fin de semana.

El jefe de Estado argentino había viajado a Brasil para participar de la convención del Partido Liberal y respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Durante su discurso calificó a Lula de "presidiario", "ladrón" y "basura", además de cuestionar al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.

Milei también denunció la existencia de una presunta campaña contra la Argentina financiada por el Gobierno brasileño. Repitió esa acusación el domingo, durante la inauguración de la Exposición Rural, donde aseguró que desde Brasil se habría aportado el 25% de los recursos destinados a esa supuesta operación.

Un conflicto que llegó al terreno diplomático

Más allá de la respuesta irónica de Lula, el Gobierno brasileño decidió avanzar con medidas formales. El canciller Mauro Vieira convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para expresarle el rechazo de su país a las declaraciones de Milei.

Al mismo tiempo, llamó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. La decisión representa una señal de malestar diplomático y profundiza el deterioro del vínculo bilateral.

Vieira consideró que los dichos del mandatario argentino fueron "graves e inaceptables" y constituyeron una intromisión en asuntos internos de Brasil. No obstante, aseguró que la intención de su Gobierno es conservar abiertos los canales institucionales.

El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, también intervino en la polémica y calificó a Milei de "payaso", al tiempo que sostuvo que sus declaraciones no podían tomarse con seriedad.


Temas de la nota: