Adorni y la casta se aumentaron un 123% el sueldo en 2026, mientras les piden sacrificio a los argentinos, que apenas ligamos un mísero 10% de aumento
En medio de cuestionamientos al patrimonio de los altos funcionarios, el Gobierno oficializó un fuerte incremento para la primera línea del Ejecutivo. Aunque argumentan que pierden contra la inflación, un ministro pasará a ganar 22 veces más que un salario mínimo.
BUENOS AIRES. - Tras dos años de una austeridad salarial que funcionó como bandera simbólica del ajuste, el presidente Javier Milei autorizó el "descongelamiento" de los haberes para su equipo de trabajo. La medida, que impacta directamente en los bolsillos de ministros, secretarios y subsecretarios -incluyendo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni-, establece un incremento acumulado del 123,8% para el mes de mayo en comparación con los valores de inicios de 2024.
La discusión estalló en la opinión pública no solo por la magnitud del salto nominal, sino por el contraste con la realidad de los trabajadores y jubilados, quienes han percibido actualizaciones significativamente menores en el mismo periodo. Mientras el Gobierno justifica la medida en una inflación acumulada del 194,6% (asegurando que los funcionarios siguen perdiendo poder adquisitivo), la brecha con el resto de la sociedad se ha vuelto abismal.
Los números del "descongelamiento"
De acuerdo con los datos que trascendieron desde Balcarce 50, la actualización salarial se ejecutó de forma escalonada desde enero pasado para evitar que empleados de planta con antigüedad terminaran cobrando más que sus propios jefes políticos.
Ministros: Un funcionario que en diciembre cobraba $3.584.006 verá su recibo de sueldo llegar a los $8.020.866 (brutos) en el mes de mayo.
Secretarios: Sus haberes pasarán de los $3,2 millones a los $7.346.575.
Subsecretarios: Alcanzarán una remuneración bruta de $6.672.510.
Curiosamente, el Presidente y la Vicepresidenta, Victoria Villarruel, han decidido mantener sus sueldos congelados en $4.066.018 y $3.764.821 respectivamente, generando la anomalía de que un subsecretario gane hoy casi un 65% más que el propio Jefe de Estado.
El contraste con la calle
La noticia del aumento del 123% para la "clase política" llega en un contexto de extrema fragilidad para el bolsillo ciudadano. Según los últimos datos oficiales:
Salario Mínimo: Para abril de 2026, está fijado en apenas $357.800, una cifra que palidece frente a los $8 millones de un ministro.
Ingreso Promedio: Según el INDEC, el promedio de ingresos para la población ocupada apenas supera el millón de pesos ($1.068.540), mientras que la mediana (lo que gana el 50% de los argentinos) ronda los $800.000.
Poder Judicial y Legislativo: A pesar de las críticas, el Gabinete sigue por debajo de otros sectores. Un senador nacional percibió en marzo $11,6 millones, mientras que un juez de la Corte Suprema promedia los $9,9 millones.
La defensa oficial
Desde el entorno de los ministerios defienden la medida alegando que era "insostenible" mantener a los cuadros técnicos de alto rango con sueldos desfasados. "La situación se había desmadrado bastante", explicaron fuentes oficiales, argumentando que la actualización salarial solo sigue la paritaria de los trabajadores estatales pero con un retraso que todavía los deja 70,8% por debajo de la inflación.
Sin embargo, para el ciudadano de a pie, la percepción es distinta: mientras el discurso oficial exige sacrificio y paciencia ante la crisis, la cúpula del poder ha encontrado la forma de blindar sus ingresos con aumentos de tres cifras.








