Boca perdió en Brasil ante Cruzeiro en un partido marcado por una expulsión polémica

Boca sufrió una dura noche en Brasil. Perdió 1-0 con Cruzeiro, dejó un invicto de 14 partidos y terminó envuelto en un partido caliente que tuvo de todo: una expulsión polémica, resistencia con diez jugadores, gol sobre el final y tumultos tras el pitazo.


El punto de quiebre llegó sobre el cierre del primer tiempo con la roja a Adam Bareiro por doble amarilla, una decisión muy discutida del árbitro Esteban Ostojich que condicionó por completo el partido.

Desde ahí, el equipo de Claudio Úbeda apostó a resistir. Peleó más de lo que jugó, casi no tuvo peso ofensivo -ni siquiera remató al arco- y aguantó hasta los 83 minutos, cuando Néiser Villarreal marcó el gol del triunfo para Cruzeiro.

Boca estuvo cerca de rescatar un empate en una noche compleja, pero terminó cediendo en el cierre y con mucha bronca por el desarrollo del partido.

El encuentro dejó además varias polémicas: protestas por el arbitraje, discusiones permanentes, nervios dentro de la cancha y un final cargado de empujones e insultos luego de un festejo que fue tomado como provocación.

Cruzeiro se quedó con tres puntos clave y Boca se fue de Belo Horizonte con una derrota que cortó su racha y dejó interrogantes futbolísticos, pero también mucha discusión por la expulsión que cambió la historia del partido.

f: CLARIN

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