Juicio

Comenzó el juicio por el hundimiento del ARA San Juan

En el inicio del juicio oral en Río Gallegos, las acusaciones contra cuatro exoficiales superiores de la Armada describen una operación en condiciones técnicas deficientes. La querella afirma que la tripulación fue enviada a una misión de riesgo extremo a sabiendas de fallas previas

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Río Gallegos dio inicio este miércoles a una de las instancias judiciales más esperadas de los últimos años: el juicio oral contra cuatro exoficiales superiores de la Armada Argentina. El proceso busca determinar las responsabilidades penales detrás del hundimiento e implosión del submarino ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017 en aguas del Atlántico Sur.

Una violación al deber de cuidado

Durante la lectura de las acusaciones, la Fiscalía fue contundente al describir el escenario que precedió a la tragedia. Según el dictamen fiscal, el navío operaba en "condiciones técnicas deficientes y con riesgos elevados", situación que era de pleno conocimiento de la cadena de mando.

Para el Ministerio Público, los imputados -a través de acciones u omisiones- permitieron que se superaran los límites de riesgo permitidos en la actividad militar. El escrito sostiene que la muerte de los 44 tripulantes y la pérdida de la unidad submarina fueron una "consecuencia directa o al menos previsible" de la violación del deber de cuidado que pesaba sobre los jefes navales.

"Los mandaron al muere"

La querella, encabezada por la abogada Valeria Carreras en representación de 34 familias de los marinos, reforzó la tesis de la fiscalía con declaraciones de alto impacto emocional y jurídico. Carreras insistió en que el desenlace fatal fue producto de una negligencia sistemática.

"Hubo 44 muertes evitables. Los mandaron al muere a sabiendas de que en julio de ese mismo año ya había ocurrido un episodio similar de falla técnica", remarcó la letrada ante el tribunal.

El juicio continuará con la etapa de testimoniales y pericias técnicas que intentarán reconstruir las últimas horas del submarino y el proceso de toma de decisiones en la base naval antes de la zarpada final. Las familias de los tripulantes, presentes en el recinto, esperan que esta instancia arroje luz sobre la verdad y ponga fin a casi una década de incertidumbre y dolor.

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