蓌odo en el Ministerio de Salud: Renuncian profesionales clave y denuncian desmantelamiento en 醨eas vitales
A ra韟 de una ola de despidos en la Direcci髇 de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, los m閐icos y m閐icas que permanec韆n en el 醨ea presentaron su dimisi髇 masiva, advirtiendo sobre un "grave riesgo" para la salud p鷅lica y el desguace de programas esenciales.
La crisis en el Ministerio de Salud se profundiza tras la renuncia en bloque de profesionales de la Direcci髇 de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, dependiente de las Direcciones de Vacunas y de VIH, TBC y Lepra. La decisi髇, tomada tras una serie de despidos en el sector, fue comunicada por los propios m閐icos y m閐icas, quienes alertaron sobre el "grave riesgo cierto e inminente que esto implica para la salud p鷅lica".
En un comunicado difundido en redes sociales, los renunciantes expresaron su profunda preocupaci髇 y justificaron su dimisi髇 con un fuerte mensaje: "No vamos a ser parte de un Ministerio en el que los programas esenciales no pueden dar respuesta a las obligaciones b醩icas que marca la Ley. Nuestra renuncia es un acto de 閠ica m閐ica, de responsabilidad c韛ica y profesional, y una advertencia urgente. La salud p鷅lica no es un gasto: es una inversi髇 en la vida y el bienestar de toda la sociedad".
La infect髄oga Carolina Selent, una de las profesionales que renunci� recientemente, detall� en di醠ogo con C5N la cr韙ica situaci髇 que atraviesa el 醨ea. Advirti� que las consecuencias de este desmantelamiento "el aumento de los costos a mediano y largo plazo lo van a pagar de su bolsillo todos los contribuyentes".
La medida extrema de los profesionales se desencadena luego de que el Ministerio de Salud despidiera al 40% del equipo dedicado a VIH y al 30% del equipo de Vacunas. Esta reducci髇 dr醩tica de personal pone en jaque el funcionamiento de programas esenciales para garantizar la distribuci髇, calidad y seguridad de las vacunas en todo el territorio nacional, as� como la continuidad de las pol韙icas p鷅licas en la lucha contra el VIH, la Tuberculosis y la Lepra.
Selent relat� que la precarizaci髇 laboral en la direcci髇 se ven韆 gestando desde el a駉 pasado, con contratos renovables cada tres meses y la constante amenaza de nuevos recortes. En diciembre, los empleados debieron rendir un "examen de idoneidad" que todos aprobaron, bajo la promesa de una renovaci髇 anual de contratos, promesa que finalmente no se cumpli�. A principios de enero, las listas de despidos confirmaron los peores temores. "Nadie vino a decirnos, nadie dio la cara, sino que aparecieron unas listas de que toda mi direcci髇, la direcci髇 de VIH y otros trabajadores ten韆n contratos hasta el 31 de enero", denunci� Selent.
Pese a la comunicaci髇 de la decisi髇 ministerial, los profesionales buscaron dialogar con las autoridades, advirtiendo sobre la inviabilidad de continuar trabajando en estas condiciones. "Les dijimos que iba a ser imposible funcionar de esta manera. Nosotros 閞amos 11 m閐icas, hab韆n despedido a cuatro y quedamos siete, ten韆n m醩 de 10 a駉s de trabajo, lo cual no es f醕ilmente reemplazable", explic� la infect髄oga.
Ante la falta de respuestas y la confirmaci髇 del desmantelamiento, la renuncia masiva se concret�. "No estamos de acuerdo en continuar formando parte de la direcci髇, porque la verdad es que creemos que lo que est醤 haciendo es desmantelar no solo la direcci髇, sino el Ministerio de Salud", sentenci� Selent.
La situaci髇 se agrava en un contexto de creciente preocupaci髇 por la salud p鷅lica. Tras la reciente marcha en defensa del sistema sanitario, los profesionales aseguran no haber recibido ninguna respuesta positiva por parte del Ministerio de Salud. En cambio, denuncian haber sido acusados de ser "駉quis" y defender "privilegios". Con indignaci髇, Selent responde a estas acusaciones: "Le pregunto al ministro qu� privilegio tengo de tener un sueldo de 900.000 pesos habiendo estudiado 10 a駉s".
La infect髄oga revel� que la vocaci髇 por la salud p鷅lica y la convicci髇 en la importancia de su trabajo eran los principales motores para continuar, pese a los bajos salarios. "Nosotros hac韆mos este trabajo porque realmente amamos y creemos en la salud p鷅lica, pero ganamos salarios muy malos. Lo hac韆 por lo que ese trabajo me da y por lo que disfruto y porque creo que es importante, pero en estas condiciones, la verdad, ni siquiera me queda eso".
La alarma por el desguace del 醨ea de inmunoprevenci髇 se enciende a鷑 m醩 ante el reciente brote de sarampi髇 en la Ciudad de Buenos Aires. Selent advierte que este tipo de brotes eran previsibles debido a la baja cobertura de vacunaci髇, una tendencia global pero que se agrava en un contexto de desmantelamiento de las 醨eas de control. "Si sos ministro de Salud en pleno brote de sarampi髇 no vas a despedir a una de las dos personas que hace vigilancia", remarc� con preocupaci髇.
La situaci髇 tambi閚 es cr韙ica en relaci髇 al VIH. La infect髄oga denunci� que durante el a駉 pasado no se adquirieron preservativos ni insumos esenciales para la detecci髇 de la transmisi髇 neonatal del virus. "Ni駉s que nacen con madres viviendo con VIH, no pueden acceder al diagn髎tico, realmente es muy grave la situaci髇", alert�.
Pese al pedido de reincorporaci髇 de los profesionales despedidos, desde el Ministerio de Salud ya habr韆n confirmado que no dar醤 marcha atr醩. Selent anticipa un futuro a鷑 m醩 incierto, con posibles nuevas desvinculaciones en marzo, cuando vencen m醩 contratos. La profesional advierte que estas decisiones, basadas en un supuesto ahorro fiscal, tendr醤 un costo mucho mayor a largo plazo. "La prevenci髇 es mucho m醩 barata que la cura siempre. El ejemplo de los preservativos es claro: 縠s m醩 barato que el Estado compre preservativos o que despu閟 tenga que hacer tratamientos a personas viviendo con SIDA?", reflexion�, concluyendo que "al fin de cuentas, todo esto va a salir m醩 plata que la que se est醤 ahorrando por despedir a las personas o por no comprar los insumos b醩icos".








