"Pefeto, caballedo": quién está detrás del audio que hizo reír a millones de argentinos y cuál es su verdadera historia
La frase se volvió furor en TikTok, Instagram y WhatsApp, pero pocos conocen a su creador. Juan Oña comenzó haciendo videos para alertar sobre las estafas telefónicas y terminó conquistando las redes. Su popularidad fue tan grande que hasta la Juventus de Italia utilizó su audio.
Si en los últimos días escuchaste a alguien decir "Pefeto, caballedo", seguramente ya conocés uno de los fenómenos virales del momento. La frase se instaló en las redes sociales, comenzó a circular por los grupos de WhatsApp y hasta llegó al mundo del fútbol internacional.
Pero detrás de esa particular expresión hay una historia que combina humor, creatividad y una intención que muchos desconocían: advertir sobre las estafas telefónicas.
Su protagonista es Juan Oña, un joven de Ensenada, provincia de Buenos Aires, que encontró en la comedia una manera de representar esas llamadas sospechosas que reciben diariamente miles de argentinos.
¿Cómo nació el famoso "Pefeto, caballedo"?
Todo comenzó cuando Juan decidió grabar videos humorísticos en los que imitaba conversaciones telefónicas entre supuestos operadores bancarios y personas que recibían llamados con ofertas o premios sospechosos.
Durante una de esas grabaciones apareció la particular pronunciación de "perfecto, caballero", que terminó transformándose en "Pefeto, caballedo".
La expresión comenzó a repetirse entre los usuarios y rápidamente adquirió vida propia.
Lo curioso es que los videos son producidos por el propio Juan, quien escribe los guiones, interpreta a los diferentes personajes y realiza la edición para recrear las conversaciones.
Sin grandes producciones ni equipos profesionales, consiguió crear uno de los audios más reconocibles de las últimas semanas.
No buscaba solamente hacer reír
En una entrevista con Efecto 103 de Radio Alta Gracia, el creador explicó que su intención original era utilizar el humor para generar conciencia sobre las estafas telefónicas.
Juan contó que muchas personas, especialmente adultos mayores, pueden tener dificultades para reconocer cuándo un llamado es fraudulento.
Por eso decidió exagerar esas situaciones y convertirlas en parodias fáciles de identificar.
Según explicó, recibió comentarios de personas que agradecían sus videos porque habían ayudado a sus familiares a reconocer posibles engaños.
Sin embargo, también reveló algo sorprendente: todavía hay quienes creen que sus grabaciones son llamadas reales.
Algunos usuarios incluso pensaban que el supuesto estafador era una persona que llamaba desde una cárcel, cuando en realidad se trataba de un personaje humorístico.
De 200 seguidores a un fenómeno internacional
La repercusión fue mucho mayor de lo que Juan había imaginado.
Según distintas publicaciones periodísticas, su cuenta de Instagram pasó de unos 200 seguidores a superar los 65.000 durante el auge del viral.
La frase comenzó a utilizarse en videos, memes, canciones, stickers y conversaciones cotidianas.
Pero el fenómeno no quedó solamente en Argentina.
La Juventus de Italia utilizó el audio en una de sus publicaciones en redes sociales. También lo incorporaron clubes argentinos como Estudiantes de La Plata y Lanús.
De esta manera, una grabación casera terminó alcanzando al fútbol internacional.
El día que escuchó su propia frase en una verdulería
Uno de los momentos más insólitos ocurrió cuando Juan estaba haciendo compras en una verdulería de su barrio.
Mientras esperaba, escuchó que un joven utilizaba su famosa expresión al momento de cobrarle a un cliente.
Fue entonces cuando comprendió que su creación había trascendido las redes sociales y comenzaba a formar parte de las conversaciones cotidianas.
En una entrevista con Cadena 3, realizada el 18 de octubre, reconoció que la repercusión lo había sorprendido.
"No podemos creer la repercusión que tuvo, se nos fue de las manos", expresó.
También contó que nunca había tenido semejante exposición mediática y agradeció el cariño recibido.
¿Qué pasó con el creador del viral?
A pesar de su popularidad, Juan aseguró que prefiere mantener un perfil bajo y continuar haciendo videos humorísticos.
Su intención es seguir utilizando las redes para entretener y, al mismo tiempo, ayudar a que más personas puedan reconocer situaciones vinculadas con posibles estafas.
Lo que nació como una simple imitación de una llamada sospechosa terminó convertido en una expresión que miles de argentinos repiten diariamente.
Y así, casi sin proponérselo, Juan Oña pasó de grabar videos caseros a convertirse en el creador de uno de los memes más populares del momento.
Fuentes: Cadena 3, Radio Alta Gracia, La Gaceta, Elonce







