Malvinas: Milei dice una cosa y hace todo lo contrario; tres empresas que trabajan en las islas tienen negocios en Vaca Muerta y siguen operando sin recibir sanciones
El Presidente asegur� por cadena nacional que las empresas involucradas en actividades no autorizadas en Malvinas no pod韆n recibir contratos ni beneficios en la Argentina. Sin embargo, Harbour Energy, Bluewater y Fugro participaron durante su gobierno en proyectos vinculados con YPF, Vaca Muerta y el r間imen de incentivos para grandes inversiones. Los tres casos son diferentes, pero exponen contradicciones que el Gobierno todav韆 no explic�.
El 3 de septiembre, Javier Milei anunci� que su gobierno avanzar韆 contra empresas relacionadas con la explotaci髇 no autorizada de recursos en las Islas Malvinas. "No se pueden hacer las dos cosas", sostuvo el mandatario al plantear que una compa耥a no pod韆 participar de actividades en las islas y, simult醤eamente, recibir contratos o beneficios dentro del territorio continental argentino.
El mensaje fue contundente. Los antecedentes administrativos de su propia gesti髇, sin embargo, muestran una realidad mucho menos coherente. Al menos tres empresas vinculadas de diferente manera con actividades desarrolladas en Malvinas hicieron negocios en proyectos estrat間icos de Vaca Muerta durante el gobierno de Milei. Algunas fueron contratadas por consorcios integrados por la petrolera estatal YPF y otra termin� participando de un proyecto beneficiado por el R間imen de Incentivo para Grandes Inversiones.
Los casos no son id閚ticos y no deben presentarse como si lo fueran. Harbour Energy arrastra la continuidad societaria de una petrolera sancionada por operar en Malvinas; Bluewater qued� vinculada simult醤eamente con el oleoducto Vaca Muerta Sur y el proyecto petrolero Sea Lion; y Fugro trabaj� en proyectos energ閠icos argentinos mientras desarrollaba un relevamiento para un cable de comunicaciones destinado a las islas, aunque niega cualquier participaci髇 en la explotaci髇 de hidrocarburos.
La primera contradicci髇 involucra a Harbour Energy, una de las compa耥as que integran Southern Energy, el consorcio exportador de gas natural licuado en el que tambi閚 participa YPF. Harbour ingres� en la Argentina mediante la compra de los activos de Wintershall Dea, operaci髇 concretada en septiembre de 2024, cuando Milei ya ocupaba la Presidencia. Esa adquisici髇 le permiti� incorporarse posteriormente a Southern Energy, proyecto que obtuvo los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios del RIGI.
El problema es que Harbour Energy es la denominaci髇 actual de Premier Oil PLC, una de las petroleras sancionadas por el Estado argentino en 2013 por desarrollar actividades hidrocarbur韋eras no autorizadas en Malvinas. La Resoluci髇 481 de aquel a駉 la inhabilit� durante quince a駉s.
La defensa previsible de la empresa es que en 2021 se produjo una fusi髇 inversa con Chrysaor que modific� el control econ髆ico, los accionistas y la administraci髇. Eso es cierto, pero no elimina la pregunta jur韉ica: la sociedad sobreviviente mantuvo el mismo n鷐ero de registro brit醤ico que Premier Oil. Cambiaron el nombre y sus controlantes, pero no desapareci� formalmente la persona jur韉ica sancionada.
La empresa dej� de participar directamente en Sea Lion y el Gobierno argentino inform� en 2022 que no correspond韆 aplicarle una nueva sanci髇 por ese proyecto. Lo que todav韆 no explic� la administraci髇 de Milei es si la inhabilitaci髇 impuesta en 2013 contin鷄 vigente, si fue levantada mediante alg鷑 acto administrativo o por qu� no fue considerada antes de permitir que Harbour participara de un proyecto beneficiado por el RIGI.
El segundo caso es Bluewater, contratada por Vaca Muerta Oil Sur, el consorcio encabezado por YPF y otras petroleras, para desarrollar el sistema de boyas de amarre del nuevo puerto exportador de petr髄eo rionegrino. La contrataci髇 fue defendida p鷅licamente con el argumento de que, al momento de firmarse el acuerdo, Bluewater no manten韆 relaci髇 alguna con las compa耥as que impulsan Sea Lion.
La cronolog韆 documental contradice esa explicaci髇. El contrato de Bluewater con VMOS fue firmado el 12 de junio de 2025. Dos d韆s antes, el 10 de junio, hab韆 sido constituida en el Reino Unido Bluewater Sea Lion Production Company Limited, una sociedad espec韋icamente denominada para intervenir en el proyecto petrolero de Malvinas.
La relaci髇 tampoco comenz� ese mes. En enero de 2025 ya se hab韆 informado que Bluewater hab韆 encargado trabajos de ingenier韆 para evaluar la adaptaci髇 del buque Aoka Mizu al yacimiento Sea Lion. Finalmente, en febrero de 2026, la compa耥a anunci� el acuerdo para utilizar esa unidad durante doce a駉s, con opciones de extensi髇 por otros ocho, en la futura producci髇 petrolera de las islas.
Esto no demuestra por s� solo que VMOS conociera todos los movimientos corporativos de Bluewater ni establece autom醫icamente una infracci髇. Pero s� desarma la afirmaci髇 general de que la empresa no ten韆 ninguna relaci髇 con Sea Lion cuando consigui� el contrato argentino. La sociedad vinculada al proyecto ya hab韆 sido constituida y los estudios t閏nicos llevaban varios meses en marcha.
El tercer caso es Fugro, multinacional especializada en estudios geof韘icos, oceanogr醘icos y del subsuelo. La compa耥a trabaj� durante 2025 en relevamientos relacionados con el oleoducto Vaca Muerta Sur y tambi閚 fue vinculada con tareas para el proyecto Argentina LNG impulsado por YPF.
Al mismo tiempo, Fugro realiz� estudios del lecho marino para el trazado de un cable submarino de comunicaciones destinado a conectar las Islas Malvinas con Uruguay. La empresa neg� de manera expresa que esos trabajos estuvieran relacionados con Sea Lion o con la explotaci髇 petrolera y sostuvo que su participaci髇 se limit� a un proyecto de telecomunicaciones.
Por eso su situaci髇 es diferente de las de Harbour y Bluewater. Hasta ahora no existe prueba documental de que Fugro participe del proyecto hidrocarbur韋ero Sea Lion. Sin embargo, su doble presencia -en proyectos energ閠icos argentinos y en una obra destinada a las islas bajo control brit醤ico- deber韆 haber sido examinada y explicada por el Gobierno antes de formular una promesa general de sanciones.
Tambi閚 resulta impreciso afirmar que Uruguay rechaz� formalmente la instalaci髇 del cable. Lo publicado hasta ahora indica que una fuente de alto rango de la Canciller韆 uruguaya dijo no estar al tanto del proyecto. Eso no equivale a una resoluci髇 oficial ni permite asegurar que el tr醡ite haya sido rechazado.
La contradicci髇 pol韙ica se profundiza con el caso del empresario Eduardo Elsztain, uno de los hombres de negocios cercanos a Milei. Elsztain reconoci� que posee una participaci髇 cercana al 2% en Falkland Islands Holdings, grupo que controla actividades comerciales, inmobiliarias y de servicios en las islas.
Una subsidiaria del grupo tiene, adem醩, el 50% de South Atlantic Construction Company, una sociedad creada para competir por contratos de infraestructura. Los informes corporativos tambi閚 registran reuniones con directivos de Navitas, actual operador de Sea Lion. Esto no prueba que la compa耥a de Elsztain haya recibido un contrato petrolero, pero confirma que sus inversiones tienen una relaci髇 econ髆ica concreta con las islas.
El propio empresario cont� que en 2017 intent� comprar la mayor韆 accionaria del grupo y que la operaci髇 fue bloqueada por el gobierno brit醤ico de Theresa May. Tambi閚 asegur� que, si pudiera, volver韆 a intentarlo. Frente a la controversia, el Gobierno de Milei no anunci� una investigaci髇: sali� p鷅licamente a defenderlo.
El r間imen de sanciones no fue creado por la actual administraci髇. La Ley 26.659 estableci� en 2011 las restricciones para quienes participaran sin autorizaci髇 argentina en la exploraci髇 y explotaci髇 de hidrocarburos en la plataforma continental. En 2013, la Ley 26.915 endureci� las consecuencias y permiti� aplicar inhabilitaciones, multas y prohibiciones.
El registro oficial consultado no consigna una norma posterior que haya derogado expresamente la sanci髇 aplicada a Premier Oil, y la p醙ina de la Secretar韆 de Energ韆 contin鷄 relacionando a esa compa耥a con las resoluciones dictadas en 2013. Eso no permite afirmar por s� solo cu醠 es actualmente su situaci髇 administrativa: Energ韆 y Canciller韆 deben informar si la inhabilitaci髇 permanece vigente, fue suspendida o dej� de resultar aplicable tras la reorganizaci髇 societaria.
Despu閟 del discurso de Milei, el Gobierno inform� la apertura de procedimientos sobre 45 personas y empresas. Una investigaci髇 preliminar, sin embargo, no equivale a una sanci髇. Hasta el cierre de esta nota no se hicieron p鷅licos los nombres completos de los investigados ni se informaron sanciones definitivas contra Harbour, Bluewater o Fugro.
Los documentos muestran, como m韓imo, una contradicci髇 que no puede resolverse con otro discurso. Mientras Milei promete castigar a quienes desarrollan actividades contrarias a los derechos argentinos sobre Malvinas, empresas alcanzadas por esos antecedentes o vinculadas con operaciones en las islas obtuvieron contratos, participaci髇 en proyectos estrat間icos y beneficios econ髆icos dentro de la Argentina.
El Gobierno debe explicar qu� controles realizaron YPF, VMOS y el Comit� Evaluador del RIGI antes de aprobar estas operaciones; cu醠 es la situaci髇 jur韉ica actual de Harbour como continuadora de Premier Oil; por qu� se acept� la explicaci髇 de Bluewater pese a la cronolog韆 societaria de Sea Lion; y si las investigaciones anunciadas revisar醤 contratos y beneficios concedidos durante la propia gesti髇 de Milei.
Porque, seg鷑 las palabras del Presidente, una empresa no puede trabajar de los dos lados. La documentaci髇 disponible muestra que durante su gobierno varias compa耥as lograron hacerlo o mantuvieron v韓culos suficientes para exigir una explicaci髇. Hasta ahora, siguieron operando sin recibir nuevas sanciones de la administraci髇 que prometi� castigarlas.






