Asalto a la joyería de Trelew: investigan un llamado falso al 101 para alejar a los policías antes del ataque
El jefe de la Brigada de Investigaciones, Edgardo Julián, reveló nuevos detalles de la causa. Sostienen que hubo alrededor de diez días de planificación y que los involucrados estudiaron tanto los movimientos del comerciante como la presencia policial en el centro. El sábado realizaron siete allanamientos.
La investigación por el intento de robo agravado a una joyería de Trelew, ocurrido el pasado 20 de agosto y durante el cual murió uno de los presuntos autores luego de que el comerciante repeliera la agresión, permitió reconstruir una compleja planificación previa.
Edgardo Julián, jefe de la Brigada de Investigaciones de Trelew, explicó que el análisis de cámaras de seguridad y las tareas desarrolladas durante las últimas semanas permitieron establecer que los involucrados habrían comenzado a preparar el hecho aproximadamente diez días antes.
Según la hipótesis de los investigadores, durante ese período no solamente siguieron los movimientos del propietario de la joyería, sino que también observaron el funcionamiento de la cobertura policial en la zona céntrica.
Uno de los hallazgos más relevantes está relacionado con un llamado realizado al 101 poco antes del ataque.
Una falsa emergencia y la Policía lejos de la joyería
De acuerdo con Julián, se recibió una comunicación que alertaba sobre una supuesta situación grave en la intersección de San Martín y Marconi.
El aviso provocó que personal policial que patrullaba el centro, incluso efectivos que realizaban recorridas a pie, se trasladara hacia ese lugar.
"Quedó prácticamente el lugar donde está la joyería sin cobertura policial", explicó el jefe de Investigaciones.
La hipótesis es que la comunicación habría formado parte de la logística previa del robo.
En ese momento aparecieron dos motocicletas utilizadas como apoyo y dos hombres ingresaron a la joyería para intentar concretar el asalto.
El comerciante repelió la agresión y uno de los presuntos autores murió.
Reconstruyeron la fuga con las cámaras
Después del hecho, la Brigada siguió mediante registros de cámaras de seguridad los movimientos de las motocicletas.
Según detalló Julián, una realizó un recorrido de aproximadamente cinco kilómetros y la otra de unos dos kilómetros y medio. En determinado momento se separaron y posteriormente habrían sido ocultadas en domicilios identificados por los investigadores.
Con los elementos reunidos, durante la madrugada del sábado se concretaron siete allanamientos.
Los procedimientos permitieron secuestrar una motocicleta de alta cilindrada y autopartes de otra moto de menor cilindrada.
Los investigadores determinaron que esta última había sido robada previamente en otra jurisdicción y sostienen que fue utilizada específicamente durante el intento de asalto.
Además, fueron identificados quienes habrían conducido las motocicletas y se incautaron teléfonos celulares, que serán sometidos a pericias.
La investigación continúa abierta y la Brigada todavía tiene medidas pendientes para determinar el rol de cada una de las personas involucradas.








