Caso Ángel: "Hay denuncias contra el padre biológico"
Según los expedientes del juzgado a cargo del Dr. Pablo Pérez, existirían denuncias por violencia familiar y alcoholismo que pesaban sobre el entorno paterno. Estos informes oficiales habrían sido el detonante para que el tribunal ordenara el traslado del niño con su progenitora.
La información oficial proveniente de los tribunales de Comodoro Rivadavia arroja luz sobre el complejo trasfondo judicial que derivó en la entrega del menor de 4 años a su madre biológica. Según reveló el periodista Ignacio González Prieto en Mediodía Noticias, el Juzgado de Familia encargado del caso -bajo la titularidad del Dr. Pablo Pérez- basó sus decisiones en una serie de informes y denuncias que datan desde el año 2023.
De acuerdo con la cronología judicial que consta en el expediente, el entorno en el que vivía el niño con su padre biológico y su madre de crianza, Lorena, habría estado bajo la lupa de la justicia debido a situaciones de conflicto convivencial. "En los expedientes judiciales aparecen denuncias contra el padre biológico, denuncias de vecinos que hablan de situaciones de alcohol y de violencia familiar", detalló González Prieto sobre la información que manejan los tribunales locales.
Uno de los puntos más críticos del expediente judicial señala que existiría una denuncia realizada por la propia Lorena -quien hoy reclama justicia por el menor- contra el padre de Ángel. En dicha presentación, se indicaba que el hombre ejercía violencia física hacia ella y maltrato hacia el niño. Esta situación habría provocado en su momento una medida de exclusión del hogar del padre, y fue el argumento legal utilizado por la Justicia para considerar que el hogar paterno no era un entorno seguro, ordenando así la revinculación con la madre biológica.
La información oficial indica que el proceso judicial estaba lejos de cerrarse. Para el próximo 20 de abril, estaba programada una audiencia clave en la que debían comparecer todas las partes involucradas. En esa instancia, la asesora de menores, psicólogos forenses, funcionarios judiciales y el propio juez Pérez planeaban analizar los testimonios cruzados y los peritajes realizados hasta la fecha para determinar la situación definitiva del niño.
Este nuevo matiz en la causa pone de manifiesto la encrucijada legal en la que se encontraba el menor: por un lado, una madre biológica y su pareja hoy bajo sospecha de homicidio; por el otro, un padre biológico con antecedentes de violencia y alcoholismo registrados en la Justicia. Mientras tanto, la comunidad aguarda los resultados finales de la autopsia para determinar si las denuncias de maltrato actual en el nuevo hogar fueron debidamente ignoradas o si el sistema judicial falló al evaluar los riesgos en ambos entornos familiares.








